domingo, 19 de diciembre de 2010

Varekai, un sueño hecho realidad

Ayer tuve la satisfacción de poder acudir al espectáculo del Circ du Soleil, Varekai.
Fue como sumergirme en un sueño abstracto y hermoso que me llevaba de la mano a un mundo de fantasía. Deseé poder fundirme entre toda esa magia, y vivir en ese lugar de sueños. Me alejé deliciosamente de esta vasta realidad y viajé por el cielo con aves de prominentes músculos, solo para bajar hasta un bosque encantado, esquivando seres malignos que me impedían reunirme con mi amado. Caí al agua y pude disfrutar de contorsionistas sirenas que no dejaban de sonreirme, mientras me arrastraban al fuego de un volcán. Allí encontré increíbles demonios de fuego que volaban como ángeles.
Y pude ver la unión de dos seres hermosos como la luz.

Fue un auténtico milagro artístico y no puedo más que agradecer a todo ese equipo su labor, por haber venido y haber compartido con Barcelona su don.
Desde las instalaciones, pasando por la atención recibida (nunca agradeceré bastante a aquel simpático acomodador que nos pasara a la segunda fila pese haber comprado entradas en las últimas)el equipo técnico, y por supuesto, los artistas.
Creo que cuando un espectáculo lleva mucho tiempo emitiendo funciones diarias, acaba pesando, y ese cansancio se nota en el escenario.
Por eso me emocionó más si cabía, que se notara la fuerza que desprendían y la pasión que los guiaba.
Una vez más, gracias. Volveré a veros siempre que nos hagáis un poco más felices con vuestra presencia.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Esas verdades que no quieres escuchar

"Lo que intento decirte es que entiendo lo que es sentirse el ser más pequeño, insignificante y patético de la humanidad y lo que es sentir dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabías que tenías. Y da igual cuántas veces te cambies de peinado, o a cuántos gimnasios te apuntes, o cuántos vasos de Chardonnay te tomes con las amigas, porque sigues acostándote todas las noches repasando todos los detalles y preguntándote qué hiciste mal o qué pudiste malinterpretar. Y cómo puñetas en ese breve instante pudiste pensar que eras tan feliz. A veces incluso logras convencerte de que él verá la luz y se presentará en tu puerta. Y después de todo eso y aunque esa situación dure mucho tiempo, vas a un lugar nuevo y conoces a gente que te hace recuperar tu amor propio. Y vas recomponiendo tu alma pedazo a pedazo, y toda esa época difusa, esos años de tu vida que has malgastado, empiezan por fin a desvanecerse."

The holidays

domingo, 5 de diciembre de 2010

Manos frías... calor al corazón

Maldición! Truenos y relámpagos! Que frio hace!! Y como me gusta!!
Siempre me han gustado los días fríos y muy en secreto, más aun los que son grises y tapados. Por eso, pese a pertenecer a un signo de fuego, adoro el invierno. Muy al contrario de las fiestas navideñas. Nunca me han gustado. Si en cambio el ambiente que se respira en las calles. Ir paseando por la noche por cualquier ciudad, y ver todas las luces de colores adornando la calle, la gente abrazada para refugiarse del frío en la calidez del cuerpo de otra persona, esos niños sonrientes pegados a los escaparates repletos de juguetes... es el sentido más romántico de estas fechas, supongo.

El sentido más familiar lo tengo algo más desarraigado. Además, este año se presentan unas fiestas agridulces. Faltará un miembro de la familia, y en cambio otro apenas estará aprendiendo a fijar la mirada en los objetos que le rodean.

Echaré, echaremos en falta a mi padre. Ese hombre que en muchos casos fue un desconocido, y en otros la pieza fundamental, el nexo de unión y de separación entre nosotros. Y daremos las gracias a algún poder superior, a falta de un dios, por que mi nuevo sobrino esté en este mundo, por ser tan perfecto, por aportarnos la felicidad y la emoción de... simplemente verle. Y le desearemos que viva una gran vida, que haga lo que quiera hacer, que siempre encuentre rosas con sus debidas espinas, y que sobretodo, ria. Que ria y sonria siempre y para siempre.
Va por ti, petit, bienvenido al mundo.

Como despedida este post, regalo una canción. Muy emotiva por el significado del montaje del propio clip. Una canción hecha a partir de gente desconocida, de gente de la calle, que muchas veces no tiene abolutamente nada más que su esencia para compartir.
Espero que os emocione igual que a mi. Y si no nos vemos antes.... felices fiestas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

The show must go on

Siempre me ha fascinado el mundo del espectáculo, y más que nada, la expresión "the show must go on" : "el espectáculo debe continuar". Creo que encierra una cierta melancolía y una endereza a su vez que me seduce profundamente. Los artistas, se deben a su público, y a lo que se espera de ellos, siempre con una sonrisa, y dispuestos a entretener, o a pintar, o a cantar, o a escribir... cualquier cosa por deberse a otros. Por mucho que duela esconder una lágrima, o harán todo por sentir el aplauso, por la aceptación. ¿Por que necesitan sentirse amados?

martes, 19 de octubre de 2010

Al escritor:

Vaya vaya, mira lo que nos ha traido la marea! :)
De entrada, quedan recibidas tus cordiales consideraciones, que es algo que nunca nadie me había mandado.
Por otra parte, disculpa mi retraso en contestarte, pero, sinceramente, no había visto el comentario. Es algo en lo que nunca me fijo, de un tiempo a esta parte casi escribo mas para mi que para nadie...

El caso es que hacía tanto tiempo que ni me acordaba de aquel post.
Dije que lo criticaría, y lo sigo haciendo, pero como algo personal mucho mas que no como crítica al relato en si.
Desde que me aficioné a escribir, de tanto en tanto, me ha ido apuntando a certámenes de este tipo y, llámale casualidad, pero siempre me ha pasado lo mismo: han ganado relatos en los que aparecían en el título, figuras literarias, personajes históricos o simplemente, lo que llamamos "Frases célebres".

Cuando en Artgerust vi el título del relato ganador, dije para mi: ¿va en serio?
Sinceramente, lo consideré un recochineo del universo hacia mi persona.
Por eso lo critico, porque me da la impresión de que los jurados se... encariñan, a falta de una palabra mejor, de este tipo de cosas, como algunos profesores, por ejemplo, que puntúan un trabajo escolar por la cantidad de páginas y no por lo que hay dentro... no se si me explico.

Esa es mi humilde opinión. Ya ves que como todo lo que hay en este blog, es una opinión muy personal, pero todos tenemos una, cierto?

Puede que, al fin y al cabo, todo se trate de saber vender un producto y yo de momento no tengo mucha mano. Pero bueno, al menos considero que todo lo que he ido haciendo hasta ahora no son... derrotas en el amplio sentido de la palabra, sino mas bien... pequeños baches, tremendamente similares los unos a los otros, pero que hay que solventar.

Con todo esto voy a ir matando el tema ya. Seguiré con mi camino, si alguna vez me lees ya verás como va. Te deseo suerte en el tuyo, y si ambos se vuelven a cruzar... espero poder tener razones no tan personales para poder hacerte una crítica. Que buena o mala, la habrá ^_^

Un saludo,

Neherennia, a.k.a. TmY

martes, 21 de septiembre de 2010

Quítame este velo, porque quiero ver el cielo

Hacía mucho que no venía por aquí a escribir. Al principio porque tenía mucho trabajo y cuando llegaba a casa no tenía ningunas ganas de ponerme de nuevo en la pantalla de un ordenador (que esto no viene a nada, pero me estoy dando cuenta que escribo mucho más con los dedos de la mano derecha que con los de la izquierda. De hecho, a veces invado la parte izquierda del teclado con los dedos de la derecha.... cosas que pienso a veces)
Pues eso, que no tenía ganas de escribir. Luego porque estaba muy agobiada por el trabajo. No hay nada peor que tener una vida insulsa y encima un trabajo en el que no estás a gusto. Sales de casa asqueado y llegas al trabajo donde quieres vomitar.

Había veces que llegaba, y antes de que llegara mi compañera, me iba al almacén, y gritaba de una vez, hasta que se me acababa el aire. Supongo que era una manera de liberar tensión.
La verdad es que no me iba bien. Seguía agobiada. Pero llegaron las vacaciones. Pero espera, que ahora habrá algún iluminado que piense, ¿de que trabajas? Trabajo de agente de viajes (solo dios sabe por qué.... en que trágico momento me dio por estudiar turismo (no lo hagáis niños del futuro! no!!)) y vendrá el mismo iluminado y dirá: no te quejes, que para un par de meses que trabajáis en verano las agencias enseguida estáis agobiados. Pues a ese iluminado le voy a dar yo dos medallas: una por gilipollas y otra por si la pierde. Y no voy a decir mas del tema porque me caliento.

Que fue una época mala. Supongo que todo el mundo estaba así, agobiado por el trabajo, querían vacaciones, desconectar, e irse a la mierda. Por decirlo de alguna manera. Y los mandé a todos. Uno detrás de otro.

Un poco egoísta no? Pero sinceramente a estas alturas me da igual. Nadie me preguntó las razones por las que los mandé. Supongo que tampoco les importaría tanto. Me da la impresión, que para tres amigos mal contados que tengo, que no les importa mucho si los mando a la mierda. A mi si me importaría.... :S

Bueno, es igual ahora. ¿Sabes? No se por qué, me recuerdo a mi misma un poco al reverendo Lovejoy, de los Simpson. ¿Recuerdas ese capítulo (seguro que si) en que se explica como llegó a Springfield lleno de emoción y tenía siempre los ojos abiertos... y le agobiaron tanto que al final del capítulo los tenía medio cerrados, con esa expresión de pasotismo tan típica suya? Pues eso. Me veo a mi misma con esa expresión y pasando un poco del personal.

No se, cosas que pienso de vez en cuando.

viernes, 16 de julio de 2010

Punto y a parte

¿En que punto del camino debemos hacer, realmente, un punto y a parte?
¿Quizá cuando, después de tropezar una y mil veces con la misma piedra, cuando tenemos las rodillas sangrantes y las manos arañadas, seguimos sin ver otro camino, y tenemos que inventarnos uno nuevo?
Puede que sea entonces el momento de dejar de lado los caminos que todos hemos andado alguna vez, e ir campo a través, pisando la hierba e internándonos en el bosque. Quizá debemos ser mas audaces y temerarios, no dejándonos impresionar o espantar por lo que pueda venir.
El miedo a lo desconocido es pueril. Nunca se podrá descubrir un nuevo camino si tenemos miedo si quiera de empezar a caminar por él.
Por eso admiro y respeto a las personas que son fuertes de espíritu, y que se aferran a sus principios y a sus sueños. Que aunque tengan miedo de enfrentarse a algo nuevo, lo hacen, porque no quieren quedarse estancados.

Me encuentro en el momento en el que, con todas las heridas aun abiertas, el pelo revuelto y sobre mis ojos, el sudor cayéndome por la espalda, y con una rodilla hincada en el suelo, me digo a mi misma: basta ya.
Estoy cansada del camino que siempre me lleva al mismo sitio. Que hace una curva interminable y acabo viendo mis pisadas en la tierra que tengo delante. Basta ya de tanta amargura, de tanto pesar y de tanta vista al suelo.

Esto es simplemente un mensaje para mi, para ti, para cualquiera en realidad. El mundo no está hecho para los cobardes. Es bueno sentir dolor de vez en cuando, porque de alguna manera te recuerda que estás vivo, pero no puedes regodearte en el porque te lleva a la autocompasión y la autodestrucción.

Se puede elegir otro camino. Siempre hay otro camino. Y si no lo hay,se crea. Si estamos cansados por el esfuerzo de levantarnos, podemos permitirnos sentarnos un minuto, y acto seguido, sin pensar si quiera en ello, comenzar a andar de nuevo, aun sin rumbo fijo. Queda todo un mundo que descubrir.

martes, 29 de junio de 2010

Una tarde de sol

Te guardo una tarde de sol por si la quieres, ese
es un tesoro que nadie podra arrebatarte. Te
guardo una mirada risueña que nada
pretende, te guardo en un bolsillo el calor de mi
piel por si vinieses.

martes, 22 de junio de 2010

Lett's talk about sex

Confieso: me gusta el sexo. Me gusta hablar de sexo. Me gusta tener sexo.
Y espero poder algun dia, ganarme la vida hablando de esto. Escribiendo de esto.

Muy humildemente, me presenté a un certamen de "microrelatos erótico - románticos" que promovía la página web Artgerust.
De 1300 candidatos, quedé entre los 100 finalistas, cosa de la que me enorgullezco, aunque criticaré hasta la saciedad el relato ganador, por motivos que ahora no vienen al caso, y relataré en otro momento.

El caso es que lamentablemente de cinco relatos que envié, solo quedó finalista uno, que se ha publicado en un libro (en el que han publicado mal mi nombre, GRACIAS! ¬¬)
Por lo que aquí voy a ponerlos todos, incluido el finalista, porque.... bueno, mis pequeños merecen ver la luz. Aunque sea a través de las rendijas!

Adorar a una mujer

La primera vez que probé a una mujer me impresionó gratamente su sabor. Podría haberme disgustado o avergonzado, pero lo encontré sumamente... dulce. Desde entonces me declaré adoradora del sexo femenino. Literalmente. Es tan difícil llegar a estar entre nuestros muslos, que cuando los tengo delante... O a ambos lados de mi cabeza, atesoro mucho más el regalo que me están dando. Y procuro dar lo mejor de mi para ellas. Sin dejar de usar mis manos por el resto de su cuerpo, beso con anticipación el sexo expuesto, la cara interior de los muslos, doy pequeños mordisquitos, y por fin separo sus labios con mi lengua. Descubro su centro y lo venero con suavidad. Lamo su calidez, beso y succiono con fervor. Ellas acompañan mis movimientos con sus caderas y se que es el momento. Gimen roncamente algunas. Otras gritan. Muchas simplemente suspiran. Pero se que todas esperan después el beso de mi boca mojada.


Ni contigo ni sin mi

Soy yo la que te calienta la cama cuando ella te enfría el corazón. Soy yo a la que buscas cuando ella no se presta a tus juegos más sucios. Soy yo la que se arrodilla mientras me miras con ojos entornados entre tus piernas. La que gime, la que grita tu nombre atada a los postes de una cama. La que permite que la tomes de la manera que nunca nadie lo ha conseguido hacer.
Soy aquella en la que dejas marcas de dientes en sus pechos. La que te hizo merecer una bofetada por unas marcas de uñas en tu espalda. Soy la protagonista de unas fotos a contraluz que guardas en el móvil. Soy la que te imaginas cuando ni la una ni la otra te podemos atender. En realidad soy tú, en tus peores días. En los mejores, no dejo de ser ella.

Iniciativa

Abres la puerta. Ella está a punto de irse. Se levanta de la silla, tienes que aprovechar, estaréis a solas durante poco tiempo. Te armas de valor y... La coges por el brazo. La miras. Te mira. La besas. Hundes tu lengua en su boca. Gime. Buena señal. Sigues. La tocas, la acaricias. Sus brazos, sus pechos, sus caderas. Demasiada ropa. Rompes su camisa, levantas su falda. Saboreas su piel, notas su humedad. La tomas, la sientes. Ella gime de nuevo. Es cálida contra ti. Es tuya encima de la mesa. En la silla, contra la pared. Es lo que siempre habías deseado y... Ella en realidad se levanta de su silla y se marcha. Tu valor no ha sido suficientemente rápido esta vez. Más suerte en la próxima, muchacho.


Victor

Victor estaba bailando. Cuando estaba en la pista no había nada ni nadie que le importase. Hasta que se recortó la silueta de un desconocido a la luz de un foco. Era diferente. Justo el tipo de hombre que le gustaba. Nariz prominente, flequillo despeinado sobre los ojos, y alto como una torre. El desconocido se le acercó y bailaron a una distancia políticamente correcta. Él se puso de espaldas y Victor rodeó la cintura con sus manos. Pudo sentir esa ligera curvatura en la zona del ombligo. Acercó su cuerpo e inhaló su aroma. Una mezcla entre perfume y calidez. Con un giro brusco el desconocido cambió las tornas y lo apoyó contra una columna, dejándole sentir su pecho contra la espalda, y sus caderas contra el bien formado culo. Ya estaba duro y listo para él. Acarició su cuello con la punta de la lengua y antes de marchar solo le susurró al oído: búscame.


...

Cosas curiosas que como no se donde catalogarlas, las pongo aquí

Hay varias cosas en esta vida, de las que no hablamos porque no tenemos ocasión, ni siquiera con nosotros mismos.
Yo tengo conversaciones conmigo misma de lo mas interesantes, que me gustaria poder compartir, o al menos tener la opinion de alguien que aunque no me diera la razón, pudiese rebatir mis palabras.
Es por eso, porque jamás he podido hablar de esto con nadie, tal y como he dicho, no por un motivo en concreto, simplemente porque no ha surgido el tema, que lo voy a exponer a continuación.


La navaja de Ockham...... o principio de parsimonia.


Principio según el cual cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teoría más simple a la más compleja.

Que de entrada, eso de parsimonia, gusta. Es como que te trasmite tranquilidad, relax, muy arraigado a la mentalida latina.
Una de esas "teorias" que si aplicasemos, puede que la vida nos fuera algo mejor.
Al menos en lo que se refiere a la psicología. Si no le diésemos vueltas a todo tanto, y nos "conformásemos" con la teoria mas sencilla, nos ahorraríamos tantos dolores de cabeza!!
Pero amantes somos de complicarnos la vida. C'est la vie.
Debo decir que por mi parte, si hubiera una teoria anti navaja de ockham, esa sería yo. En realidad supongo que mucha gente se sentirá así, pero como el blog es mio, me siento lo suficientemente egoista para centralizar la atención en mi.
Lo dicho, soy completamente enrevesada, retorcida, malpensada! No tengo claro porque, pero supongo que se debe a una falta grave de autoconfianza, bastante lapidada por amigos y los pobres familiares, que cuando creen ayudarte, te destruyen aun mas. En todo caso, siento que no puedo hacer nada de manera fácil.
Juro que lo intento! Cosa que la mayoría de la población, pongo la mano en el fuego, se jacta de hacer pero no tienen la fuerza de voluntad para llevar a cabo.
Ahora que lo pienso. He dejado de fuma radicalmente de un dia para otro. Y era fumadora empedernida.
¿Hay algo que yo no pueda hacer?


El síndrome de Stendhal...(también denominado Síndrome de Florencia)

Es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, pinturas y obras maestras del arte.

Esto lo encuentro tan romántico! Si, es una enfermeadad, y francamente, ha de ser una faena, a falta de una palabra mejor (quizá mas soez) ser incapaz de contemplar todas esas obras maravillosas, porque te puedes llegar a desvanecer de la impresión.

Lo dicho, irremediablemente romántico.

sábado, 19 de junio de 2010

No tan dramático como parece en realidad ^_-

Ya no se puede ir por el mundo regalando el amor

A veces dejamos que nos traten mal porque ansiamos sentirnos amados y aceptados hasta tal punto que estamos dispuestos a hacer cualquier cosa para conseguirlo. Es muy doloroso comprender que por mucho que lo intentes, por mucho que lo desees, no te quieren ni te aceptan tal como eres. Cuando por fin lo comprendes, te arrepientes de todo ese tiempo que has pasado complaciendo a los demás y te preguntas qué será eso tan horrible que hay en ti que incluso les impide fingir que te quieren.

jueves, 10 de junio de 2010

Quiero morirme y no se como

No tengo ni la mas remota idea de como acabar con esto. Si supiera que tras de mi no iba a dejar mas que deudas y algun que otro pesar de mi familia, firmaba ahora mismo para desaparecer.

Y es que vivo de la mano de la desesperación. Cada dia apenarse por una cosa o por otra.

Solo puedo decir que ojalá pudiese reescribir mi vida desde el principio. Habría decidido para mi una muerte en vida muy diferente.

Ojalá pudiese desaparecer. Ojalá no tuviese corazón. Ojalá pudiera simplemente.... pararme.

lunes, 15 de marzo de 2010

Crónica de una noche en Barcelona

Llega un momento en la vida, que por unas cosas o por otras, te das cuenta de lo impotente que eres. De como está montado el sistema, y de que siempre pagan justos por pecadores.
Y llega la indignación.
Porque estoy indignada señores. Muy indignada.
Y es con la polícia de Barcelona. Bien conocida por su savoir-faire.... o su tendencia a ir de semidioses por la vida.
Cuenta la historia que iban un grupo de seis personas haciendo el trayecto desde metro de la Marina hasta la discoteca Razzmataz en una noche de sábado.
Habían comenzado la fiesta en casa y a eso de las dos de la mañana, en plena exaltación de la amistad, uno de ellos decidió que debía aliviarse en la próxima esquina, porque, oh señor, es lo que tiene la bebida, que tan pronto entra, ha de salir.
Como buenos compañeros, esperaron los demás al lado de unas obras (tan típicas en la ciudad condal)con tal mala suerte, que apareció una furgoneta de la guardia urbana.

- Apartense de la calzada, porque si viene un condutor se los puede llevar por delante.

Qué amables, pensando en nuestra seguridad! Aunque no estuviésemos en la calzada y esa fuera una hora en la que los coches apenas circulan por esa calle.
Nos acercamos un poquito mas a los muros de cemento y de pronto... comienza la confusión.

- Caballero, déjeme su DNI.

¿Qué?¿Cómo?¿Que pasa?
Inocente de mi, yo pensaba que le estaban pidiendo la documentación a mi amigo para saber si era mayor de edad y podía entrar en la discoteca. Tonta también, porque no estábamos cerca aun y la verdad, muy menor de edad tampoco se ve....

Luego, se llevan el DNI a una máquina, empiezan a comprobarlo, llaman por radio.... y empiezan a extender una multa.

De nuevo: ¿Qué?¿Cómo?¿Que pasa?
Multado por beber una cerveza en la calle. ¿Cerveza? ¿Que cerveza? ¿Alguien llevaba una cerveza? ¿Porque no la habían pasado!!!?
No, nadie llevaba una cerveza. Absolutamente nadie.
Había una lata en ese muro. Solitaria y abandonada. Adjudicada a nosotros por sentarnos a su lado.
No contentos con eso, nuestra querida guardia urbana, multaron a otro de mis amigos... no se porque, supongo que por lo mismo, y es que es un delito sentarse uno al lado del otro.
¿Querias caldo? Pues toma dos tazas.

- Perdone, pero esa lata no es nuestra.
- Ustedes estaban aquí y la lata también.
- Vale, perfecto, pero es que no es nuestra.
- 30 € de multa a cada uno.

Nos miramos entre todos, sin dar crédito, y las multas en las manos. ¿Que mas podíamos pedir?

Para finalizar, nos estamos marchando... y uno de los agentes dice alegremente a otro de nuestros amigos, que como poco había estado a mas de 3 metros del crimen....

- Caballero ¿Que ha tirado usted ahí?

¿Qué?¿Cómo?¿Que pasa?

No había tirado nada a ningún sitio. Parece que había levantado la mano y claro, como ahora las todas las cervezas del mundo nos pertenecen, también estamos a cargo de toda la mierda de la calle.

Lo mas triste de todo, es como el pobre chico, a penas unos meses recién llegado de China, estaba apoyado en el muro, mirando al suelo, intentando encontrar algo que no había tirado. Me parece tan deprimente!

Como anécdota, decir que otro de los policias, al ver que el chico estaba intentando encontrar algo, fue como mil demonios a alumbrar con la linterna así estuviera dispuesto a encontrar las armas de destrucción masiva.

Lo divertido del tema, es que hemos pasado mil veces por esa calle llevando botellas de mezcla de fanta naranja con vodka, y nunca ha pasado nada.
Lo ms divertido del tema, es que aquella lata se quedó allí, sin que nadie la retirase, dispuesta a hacer pagar a otros con su existencia.
Lo mas divertido del tema, es que los ineptos agentes no pusieron bien la dirección de mis amigos en la multa, por lo que no les llegará a casa.
Lo más divertido del tema, es que cada vez que veíamos una lata en la discoteca, nos moríamos de la risa.

jueves, 11 de marzo de 2010

Un ratito

Llevo dias queriendo escribir, pero me siento aqui delante y no se que decir.
Estoy algo cansada. Llevo muchos dias sintiendo que mi vida es trabajar y dormir.
Supongo que en los tiempos que corren es lo mejor que me podría pasar.
Pero me cansa mucho. No por el hecho de trabajar en si, sino porque llego a casa y no tengo ganas de hablar con nadie.
A veces, alargo el camino a casa y voy conduciendo unos kilometros mas, escuchando música, sin pensar, cantando en voz alta.
Es lo que mejor me sienta. No quiero hablar con nadie. No quiero ver a nadie. No quiero dar explicaciones de porque no quiero hablar. Todos están tan acostumbrados a la sonrisa perenne que se extrañan por una cara seria.
Y no es que me pase nada, es solo que quiero soledad.
Es buena gente en realidad, y me enorgullezco de ser como ella, porque cuando todos marchen, yo seguiré estando ahí.

sábado, 20 de febrero de 2010

Habría estado contigo...

Paso uno: Dices "Tenemos que hablar"
Él camina, tú le pides que se siente, es solo hablar
Él te sonríe educadamente, tú vuelves la mirada a algún punto de la ventana a tu derecha
Como si él fuese a la izquierda y tú a la derecha
Entre temor y culpa, te empiezas a preguntar porqué has venido

Donde me equivoqué, perdí un amigo en algun lugar de la desesperación
Y habría estado contigo toda la noche
de haber sabido cómo salvar una vida

Déjale saber que tu sabes qué es mejor
Porque después de todo tú sabes qué es mejor
Trata de esquivar sus defensas sin dejarte engañar
Haz una lista de lo que está mal, todas las cosas que le dijiste
Y reza a Dios, Él te escucha
Y reza a Dios, Él te escucha

Donde me equivoqué, perdí un amigo en algun lugar de la desesperación
Y habría estado contigo toda la noche
de haber sabido cómo salvar una vida

Él empieza a levantar la voz,
tú bajas la tuya y le das la razón
Conduce hasta perder el camino
o rompe con lo único que has seguido
Él hará una cosa u otra:
Admitirá todo
o dirá que no es el mismo
Y tú empezarás a preguntarte porqué has venido

Donde me equivoqué, perdí un amigo en algun lugar de la desesperación
Y habría estado contigo toda la noche
de haber sabido cómo salvar una vida

viernes, 29 de enero de 2010

4 horas y media

Tanta pena, Señor, tenía tanta pena!
Tanta pena que solo hago que llorar y llorar, y llorar y esconderme, porque se que a nadie le gusta verme llorar.
Y me da igual escribirlo a los cuatro vientos, porque este blog se ha acabado convirtiendo en mi única via de expresión, porque no me queda otra que explicarselo a una pantalla en blanco, que es la única que me escucha y se preocupa por mi, y eso es muy triste.
Yo tenía mis amigos, yo tenía a esos tres que quería más que a nada, y solo confiaba de verdad en uno, en mi príncipe, pero ya no. Yo lo encontré por casualidad y se ganó toda mi sinceridad y mi confianza, y yo pensaba que me había ganado la suya, y resulta que me ha acabado apartando de su vida porque cometí el grandísimo error de enamorarme de él. Ojalá nunca hubiera pasado, ojalá, como pedía a Dios todas las noches, me hubiera arrancado el corazón y me hubiera dejado vacía. Ojalá. Ojalá no hubiera llegado a esto.
Y fui estúpida, y me sentía estúpida, cuando quise alejarlo de mi para que se me pasase, porque quería ser su amiga, quería serlo por encima de todas las cosas.
Y cuando volví ya no estaba. Ya no me quería, ya no era nadie para él.
Y eso no se hace, no se puede ganar a una persona, no puedes hacer que confie en ti como en nadie, y confiar tu en ella, y con el paso del tiempo abandonarla.
Yo solo quería que me cuidaras como cuidabas a tus otros amigos, yo solo quería que me trataras bien. Yo solo quería que nunca me olvidaras.
Pero me empezaste a tratar como yo trato a la gente que no me interesa, a darme de lado, y a no dejarme entrar en tu vida. Y yo lo notaba. Y estoy muy triste por eso.
He intentado ser mejor para ti, que te rieras conmigo, que te sinteras bien, y lo único que he conseguido es sentirme ridícula, humillada y patética.
Y ahora estoy sin fueras ya, despues de pasar cuatro horas y media sin parar de llorar. Me duele la cabeza, me duelen los ojos, me duele hasta el alma.
No tengo ni fueras para despedirme ni para seguir. Así que me quedaré aquí, impotente, viendote cada vez mas lejos y reprochándome siempre el haberme enamorado.
Te juro que es lo peor que me podía haber pasado, y si pudiera, lo borraría de mi cabeza y de la tuya. Aunque quien sabe, quizá todo habría acabado igual.

miércoles, 20 de enero de 2010

Martina

Martina y sus zapatillas de ballet. Martina y esas mallas de color negro. Martina y esa camiseta tan holgada que poco o nada dejaba a la imaginación cuando se movía.
De entre todas las mujeres del mundo. Tuvo que ser Martina.
Era la única en todo el gimnasio que entraba a las clases de ballet maquillada, mirando a todos con desprecio y valiéndose solo de su hermosa figura para destacar.
Lo cierto es que la odiaba. La odiaba con todo el alma. Esa rubia melena y esos ojos azules, tan enormes y hermosos. Ese cuerpo tan fibroso y bien proporcionado, que solo una herencia genética podría dar.

Con un movimiento de caderas ella podría conquistar el mundo. Y a los dos segundos el mundo se volvería en contra, pues no existía mujer más prepotente y creída con la que se pudiese lidiar. Ese halo de perfección que siempre la rodeaba.

Y tuvo que ser ella la que ese día se colocó delante de mi para hacer los ejercicios de calentamiento. En primera línea, como siempre, pasó por mi lado dejando un rastro de perfume que podría cobrarte solo por olerlo, me miró por encima del hombro con desprecio, y me sonrió falsamente con sus labios pintados de rojo glam.

No podía dejar de mirarla, como cuando no puedes dejar de mirar algo que te repele, solo por el morbo de sentir ese asco en tu interior. Allí estaba ella, brazos arriba, vuelta, inclinación adelante, vuelta, salto, sonrisa, mirada a su propio reflejo en el espejo para admirarse las formas, inclinación atrás, vuelta, brazos de nuevo arriba.... Martina, como te odio.... inclinación adelante..... y fue en ese preciso momento, y no en otro, cuando baje la vista y me quedé embelesada con su culo.

Un culo perfecto. Como todo en esa odiosa niñata. Respingón, redondo, perfecto para abarcarlo con las manos. Con una hendidura profunda que marcaban las mallas y que invitaba a imaginar que tipo de ropa interior llevaría. Que prenda rozaría su sexo. Como una mano, perfectamente podría masturbarla después de acariciar su nalga derecha, llevando los dedos por la suave curva inferior, arrastrando hacia adentro, por en medio de sus piernas y llegando a su coño...

Salí de mi ensoñación solo para descubrir que ya había pasado una hora y la clase se acababa. No me lo podía creer, ¡yo! ¡la mujer más heterosexual del mundo! ¡la perfecta novia de mi perfecto novio, con el que tenía el sexo más placentero del mundo!¡la mujer que había llegado a correrse solo de chúparsela a su chico! ¡Me estaba imaginando como sería hacérselo a la zorra de Martina!

No lo podía creer pero me encontré siguiéndola hacia su sesión de cardio. Era la última hora y el gimnasio estaba casi desierto, solo quedaban los pobres proletarios que salen tarde de trabajar, y como yo, se consuelan pensando que pueden ser más hermosos con una hora al día de ejercicio. Y ella. Martina y su estúpida manía de destacar por encima de los demás.

Ella se subió a la bicicleta elíptica, y yo detrás, en la cinta, corriendo, seguía mirándole el trasero. Solo podía pensar que en ese ángulo se apreciaba mejor su maravilloso culo. El subir y bajar de sus nalgas me tenía hipnotizada. Como se marcaban las braguitas cada vez que subía una pierna me estaba poniendo malísima.

Tardó media hora en acabar. Y se fue a las duchas. Yo me quedé cinco minutos más corriendo para tranquilizarme y poder pensar con claridad. No podía seguir pensando en el culo de esa tía cuando en casa me esperaba Darío. Pero tuve que parar porque me moría de calor, y no precisamente del ejercicio. Pude notar en cuanto dejé de respirar con dificultad, que tenía la entrepierna humedecida. Y me enfadé conmigo, con Martina, y con las tremendas ganas que tenía de follarla.

Así que fui a las duchas, y esperé a que las últimas marujas se marcharan del vestidor. Sabía que la señorita Martina se quedaría la última, casi al cierre, porque puede tardar una eternidad en arreglarse antes de salir a la calle.
Me desnudé, cogí mi toalla y mis horribles chanclas lilas y me presenté delante de la única ducha en funcionamiento. La silueta a través de las puertas difusas se presentaba deliciosa.
Abrí, y allí estaba el cuerpo desnudo de Martina, con el agua cayendo suavemente por toda su piel. Toda ella bronceada, sin una línea blanca. Todo piel suave, sin imperfecciones. Solo con una marca distintiva, un lunar. Justo en el lugar donde la espalda pierde su nombre.

No pude más y me dejé caer sobre mis rodillas. Me fallaron, no puedo negarlo. Mi idea original era darle un pequeño escarmiento, pero algo dentro de mi se derrumbó ante su fría belleza. Y delante de mis ojos, al nivel perfecto, estaba el objeto de mi deseo.
Aquello por lo que mi ropa interior se había mojado de una forma que jamás lo había hecho. No me pude controlar. En cuestión de segundos, agarré sus nalgas con mis manos abiertas, y separándolas, clavé mi boca en la hendidura de su culo.

A pesar de que solo oí un débil gemido entre protesta y sorpresa, la sensación fue gloriosa. Mi lengua acarició las rugosidades y encontró su lugar en la humedad de su coño. Con mis labios besé los suyos, suaves, como si fueran los de una niña. El agua de la ducha se confundía con su humedad y se derramaba por mi boca, hacia mis pechos cuesta abajo. Solo un par de lamidas para dejarla estática, y besé con devoción sus nalgas, lentamente, pasando mi boca mojada por su piel. Dejando marcas de mis dientes en algunos lugares.

La acaricié, queriendo grabar en mi mente cada uno de sus recobecos. Mis dedos comenzaron a trabajar, como si estuviesen hechos para su sexo. Descubrí su clítoris, hinchado y expectante por ser tocado. En círculos, la masturbé suavemente, mientras no dejaba de besar sus nalgas. Oí claramente un gemido. Ronco y lleno de deseo. Fue entonces cuando la penetré. Primero con un dedo, pero sabía que no era suficiente. El segundo le hizo compañía pronto, y mi mano izquierda por fin hizo caso a mis deseos.

Me llevé la mano entre las piernas y me acaricié para acompañarla. Mi boca se encontró de nuevo con la rugosidad de su ano. Y lamí como si me fuera en ello la vida. Ella estaba a punto y yo lo sabía. Me reconocía a mi misma en ella a punto de explotar, pero no podía dejar la tarea de exploración inacabada.
Saqué mis dedos de su coño y ella misma se dio la vuelta, porque sabía lo que iba a venir, y cuando me agarró el pelo y tiró de mi cabeza hasta su sexo, me reí por la situación de vernos. Yo de rodillas, comiéndole el coño a la zorra de Martina.

Volví mis atenciones a su clítoris, besándolo con reverencia, succionándolo con mis labios, lamiéndolo en toda su extensión. Lo sentí crecer en ella. Como se tensaban los músculos de su vientre. Y de nuevo mis dedos la atacaron sin compasión.

Martina gritó al correrse en mi boca, y yo, ocupada en beber de ella, hice de mi orgasmo algo mucho más íntimo y silencioso.

Cayó sentada en el suelo, abierta de piernas, mirándome con una expresión de sorpresa y satisfacción en su rostro, mientras el agua deshacía ya por completo su trabajo en la peluquería.

Me levanté, y sin dirigirle la palabra, le sonreí como mil veces me había hecho ella, con la ceja alzada y llena de falsedad.

Cuando acababa de vestirme y recogía mis cosas, ella aún no había vuelto, y seguía sonando el agua de la ducha.

Le robé el rosjo glam de su bolso. Total, a una morena le queda mejor.

lunes, 18 de enero de 2010

A puerta cerrada

Hoy es un mal día. Gris, triste, sin esperanzas.

Hoy veo un mundo en el que no me apetece vivir. No se que hacer en él. Hoy soy el corazón roto de Jack.
No me apetece ser buena ni comprensiva. No quiero sonreir sin ganas, ni hacer que los demás se sientan mejor. No quiero que nadie sea feliz si yo no lo soy.
No quiero tiernas palabras ni caricias que nunca he querido.
Quiero una bofetada con la mano abierta, para poder volverme contra el que me la de. Para poder devolver el daño que me han hecho.

Hoy diré, "mañana el sol no saldrá, todo se quedará en penumbras y haré de la oscuridad mi reinado"

Hoy todo es malo y nadie lo puede cambiar. No quiero que nadie lo cambie.

No quiero pensar, no quiero hablar. No quiero que todo se solucione. Todo está lleno de veneno, rebosa por mis poros y la pozoña mata.

Solo quiero que se acabe el mundo. Vuelvo a ser una adolescente que no encuentra su lugar el la vida. Nunca crecí, o lo hice demasiado deprisa. Soy amiga de la soledad, de hecho, me estoy convirtiendo en ella... cuando todos te abandonan, soy la única que queda.

A puerta cerrada, está es mi hora más oscura. Aprended pues, que también vivo con ella. Soy la sonrisa falsa de Jack. Nunca sabrás si todo lo demás es fachada.

lunes, 11 de enero de 2010

Tropezar con la misma piedra de siempre

Porque no te lo pienso decir ni siquiera a la cara:

Es la última vez que me haces esto. Te he perdonado una detrás de otra, sin importarme cuan grandes o cuan feas fueran las situaciones.
La mayor parte del tiempo he pensado que debía dejar pasar esas situaciones porque te debía algo, pero creo que esto ya ha sido un abuso de confianza.
Sobretodo por la manera en la que en teoria "nos conocemos".

Han sido una detrás de otra, y todas del mismo estilo. Y yo siempre, siempre, siempre, te he justificado. Como es normal, si tienes un problema con un amigo, antes de tomar una decisión quieres saber otro punto de vista. Todas y cada una de las veces que me has dejado tirada con cualquier mala excusa, te he justificado delante de los demás. YO. Que era a la que habían dejado.

Y siempre volvía contigo. Porque te quería a morir. Y porque has sido un buen amigo. Pero echando la vista atrás, me doy cuenta de muchas cosas. Has sido un muy buen amigo cuando las cosas han ido bien. Cuando no han ido tan bien has estado ahí, porque no te quedaba otro remedio. Porque he sido yo la que te ha llamado en medio de un mar de lágrimas, y los diez primeros minutos de conversación lo has llevado muy bien. Los demás se notaban que era un aguantar hasta que acabe. Y lo se perfectamente porque yo he hecho lo mismo otras veces con otras personas. Pero yo se fingir mejor que tu. Por eso seguía contándote mis movidas, pero solo un poco, y por encima.

Y sabiendo lo que sabes. Sabiendo todo lo que sabes, me destrozas la única ilusión que me estaba moviendo. Lo ajusto todo en torno a ti, como siempre, y 15 minutos antes, BUSCAS QUE YO ME LO CARGUE TODO PARA NO SENTIRTE CULPABLE. Porque eso es lo que has echo. Y lo sabes perfectamente, porque si no, no estarías como estás. Yo odio sentirme culpable. Pero se perfectamente que tu más. Muchísimo más. Necesitas estar bien con todo el mundo. Necesitas su aprobación como el aire que respiras.
Pero te juro por dios, y yo nunca juro por eso, que la mia, en esto, no la vas a tener.

Crece. Madura. Empatiza. Y aprende a tener tu opinión sin importarte la aprobación de los demás.
Y te va a costar horrores, porque la vida te ha tratado muy bien hasta ahora. Guapo, listo, simpático y con dinero. Y si nos ponemos a pensar, con la vida prácticamente solucionada desde la cuna.

Pero a mi todo eso ya no me camela, si es que lo hizo alguna vez. Yo se como eres por dentro, y se como vas a acabar. Feliz en tu ignorancia. Porque ya no soy parte de tu séquito de adoradores. Porque me has decepcionado profundamente.

lunes, 4 de enero de 2010

¿Qué quieren las mujeres?

Que nos tengan en cuenta. Que nos escuchen. Que nos adoren en secreto. Que nos sigan sin parecer desesperados. Que nos hagan caso sin poner tantas pegas. Que nos hagan reír cuando no tenemos ganas ni de sonreir. Que nos llamen a las tantas de la noche solo para oir nuestra voz. Que nos den nuestro espacio cuando no queremos verlos. Que nos queiran y nos mimen cuando estamos en esos dolorosos días del mes. Que comprendan nuestros, a veces, muy repentinos, cambios de humor. Que nos apoyen en nuestras decisiones. Que discutan con nosotras cuando algo no les parece bien. Que cedan cuando tienen que ceder. Que pregunten el camino de una vez cuando se han perdido. Que demuestren sus emociones de tanto en tanto. Que no nos juzguen por mostrar las nuestras. Que sean nuestros amigos cuando queremos que sean nuestros amigos. Que sean nuestros amantes cuando deben serlo y no cuando quieren serlo. Que no juzguen unos labios pintados de rojo como una provocación. Que abran un poco su mente a los cambios. Que sean parte de nosotras. Que nos dejen ser parte de ellos. Que sean nuestra antítesis. Que sean nuestro complemento. Que aprecien los pequeños detalles. Que sepan hacer pequeños detalles. Que nos amen. Que nos respeten. Que estén ahí para nosotras. Que no se avergüencen de ir con una rosa por la calle. Que sean ellos mismos. Que sean completamente diferentes. Que jueguen. Que vivan. Que hagan lo que mejor saben hacer. Que intenten lo que aun no han intentado. Que se comprometan. Que se aclaren. Que hagan el maldito esfuerzo.... nosotras lo hemos hecho.

No es para tanto, ¿no?