lunes, 11 de enero de 2010

Tropezar con la misma piedra de siempre

Porque no te lo pienso decir ni siquiera a la cara:

Es la última vez que me haces esto. Te he perdonado una detrás de otra, sin importarme cuan grandes o cuan feas fueran las situaciones.
La mayor parte del tiempo he pensado que debía dejar pasar esas situaciones porque te debía algo, pero creo que esto ya ha sido un abuso de confianza.
Sobretodo por la manera en la que en teoria "nos conocemos".

Han sido una detrás de otra, y todas del mismo estilo. Y yo siempre, siempre, siempre, te he justificado. Como es normal, si tienes un problema con un amigo, antes de tomar una decisión quieres saber otro punto de vista. Todas y cada una de las veces que me has dejado tirada con cualquier mala excusa, te he justificado delante de los demás. YO. Que era a la que habían dejado.

Y siempre volvía contigo. Porque te quería a morir. Y porque has sido un buen amigo. Pero echando la vista atrás, me doy cuenta de muchas cosas. Has sido un muy buen amigo cuando las cosas han ido bien. Cuando no han ido tan bien has estado ahí, porque no te quedaba otro remedio. Porque he sido yo la que te ha llamado en medio de un mar de lágrimas, y los diez primeros minutos de conversación lo has llevado muy bien. Los demás se notaban que era un aguantar hasta que acabe. Y lo se perfectamente porque yo he hecho lo mismo otras veces con otras personas. Pero yo se fingir mejor que tu. Por eso seguía contándote mis movidas, pero solo un poco, y por encima.

Y sabiendo lo que sabes. Sabiendo todo lo que sabes, me destrozas la única ilusión que me estaba moviendo. Lo ajusto todo en torno a ti, como siempre, y 15 minutos antes, BUSCAS QUE YO ME LO CARGUE TODO PARA NO SENTIRTE CULPABLE. Porque eso es lo que has echo. Y lo sabes perfectamente, porque si no, no estarías como estás. Yo odio sentirme culpable. Pero se perfectamente que tu más. Muchísimo más. Necesitas estar bien con todo el mundo. Necesitas su aprobación como el aire que respiras.
Pero te juro por dios, y yo nunca juro por eso, que la mia, en esto, no la vas a tener.

Crece. Madura. Empatiza. Y aprende a tener tu opinión sin importarte la aprobación de los demás.
Y te va a costar horrores, porque la vida te ha tratado muy bien hasta ahora. Guapo, listo, simpático y con dinero. Y si nos ponemos a pensar, con la vida prácticamente solucionada desde la cuna.

Pero a mi todo eso ya no me camela, si es que lo hizo alguna vez. Yo se como eres por dentro, y se como vas a acabar. Feliz en tu ignorancia. Porque ya no soy parte de tu séquito de adoradores. Porque me has decepcionado profundamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario