martes, 25 de noviembre de 2014

Retorno a los quince. Oh god.



Pues nada. Tendremos que pasar página. No podemos aferrarnos al sentimiento del comienzo. A la novedad. Y sobre todo, no te puedes aferrar a un sentimiento que probablemente, no existe.

Y no puedes comparar. De ninguna de las maneras puedes comparar sentimientos ni maneras de hacer o de pensar de alguien con respecto a ti. Porque cada persona es un mundo.  Pero es molesto. Extremadamente molesto.

Porque alimenta traumas de adolescencia. Por qué ellas si y yo no? Por qué tanto amor a ellas y a mi tan poco? Por qué? Te doy asco? Y comienzas a pensar en tu cuerpo.

En un cuerpo que no es perfecto y que dista mucho de serlo. Y tú, que siempre has estado acomplejada por estas cosas, ahora, con la treintena, vuelves a pasar por lo mismo. Sin necesidad alguna.

Con lo cual no te queda más que hacer que superarlo. Que hacerte fuerte o pretender serlo. Porque a veces sientes que te estás rompiendo por dentro, y no puedes echar mano de tus amigos, porque son ellos los que en realidad te están haciendo daño. Porque creen que eres más fuerte de lo que en realidad eres.

Así que; coge aire, piensa en otra cosa, y sigue adelante, como si no ocurriera nada. Todo pasará. Todo en esta vida, pasa.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Verdad cruel o mentira piadosa.

Parece ser que todos nos preferimos enfrentar a una verdad cruel que creernos una mentira piadosa. 
Y esa es la mentira. Es una de esas mentiras que nos contamos a nosotros mismos para sentirnos mejor. Para aparentar ser fuerte y duro. Pero siendo sinceros, las verdades no nos gustan. Y mucho menos si se trata de algo ofensivo. Y cuando tememos una verdad... es que algo ofensivo trae de serie. 
Por eso deberíamos confesar a voz en grito que realmente no nos molesta que hablen mal de nosotros a nuestra espalda. Es a la cara lo que jode!!!

lunes, 17 de noviembre de 2014

Historias del tren I

Hay veces que te pasan cosas en los transportes públicos que crees que merecen ser contadas. Porque los trenes, por ejemplo, tienen una historia que merece salir a la luz. Siempre hay algo que contar, de algo que has visto, que has oído o que has sentido en tus propias carnes. 

Como por ejemplo hoy, que he parado a comprar una tarjeta, cuando previamente había esperado a que toda la gente se marchara del andén, para andar tranquilamente, para bajar sin tener a nadie detrás que me molestara... maldita sea, por eso siempre cojo el tren con tanta antelación! por eso dejo pasar a toda la gente cuando bajo de tren, para no tener que cruzarme con ninguna persona indeseable!!!! 

Bueno, el caso es que, estando yo en las máquinas expendedoras de billetes, ha aparecido de la nada una señora, de unos 60 y pocos años, echando una peste a ajo que quitaba las tapaeras del sentío, que sin modales ningunos, me ha pedido que le sacara un billete. La conversación ha ido mas o menos así:

Señora: - Nena, sácame un billete de estos del tren que yo no sé.
Yo: ¬¬ Er.... vale. Espere un momento. 
Señora: Por qué?
Yo: Porque estoy acabando de sacar el mío. 

Acabo de sacar el billete. 

Yo: Bien, que billete quiere. 
Señora: El que vale 30 euros. 
Yo: ¬¬
Señora: ·_·
Yo: Cuál es el que vale 30 euros?
Señora: No lo sé. El de una zona. 
Yo: ¬¬ ... ais, señor. 
Señora: Esque mi hijo me ha dicho que viniera a sacarle uno porque está en casa y ha venío de trabajar hace un rato y ma dao 30 euros....blablablablablablablabla.....

En este punto he dejado de escuchar a la señora de la peste a ajo y me he puesto a buscar el billete de los 30 euros. He encontrado uno de 10 viajes por 27.70 € y he supuesto que era ese aunque la señora del ajo seguía contándome nosequé de su hijo que no me interesaba anbsolutamente para nada. 

La cuestión es que saco el billete con sus 30 euros, y justo cuando han caído las monedas de la vuelta, se ha abalanzado sobre ellas a sacarlas, no fuera a ser que se las robara o algo por el estilo. El billete? El billete que le dieran por culo! Que es un trozo de cartón! Las monedas son dinero. 
Le he dado su billete y yo que me disponía a ir hacia el camino de mi derecha, con mi cara de "no pienso ayudar nunca más a una señora que apeste a ajo de esta manera" cuando veo que la mujer mientras sigue recto, me va diciendo:

- Yo vivo en las torres de ahí delante, llévame si tienes coche.

He seguido andando, poniéndome mis auriculares con una expresión tal que así ; O_O mientras seguía mi camino, y oía encima de la música un murmurar que decía; ah, que te vas por ahí, muy bonito!

Como te quedas? Muerta verdad? Pues así me he quedado yo. Ahora, que te digo una cosa, si hubiera seguido andando en su dirección, le habrá respondido algo así como:

- Señora, como se fia de subirse en el coche de una desconocida? Y si resulto ser una asesina que la quiere descuartizar? Porque aunque no lo soy, la verdad es que me están entrando unas ganas....


domingo, 16 de noviembre de 2014

Mas nos valdría callarnos la boca

Más nos valdría, para ciertas cosas, no mezclar nuestros ambientes.  Mas nos valdría hacer un muro de distinción entre el trabajo y el ocio, entre los compañeros, y los amigos. 

Hoy me he visto de nuevo rodeada en una discoteca gay, de los tipos mas guapos de toda Barcelona, y todos gustandose entre sí. Yo ya no tengo edad para estas tonterías. Ni edad ni tiempo ni ganas. No me apetece hacer de escudera de alguien que está haciendo un quiero y no puedo con su posible vida extramarital.

Lo siento mucho, pero ya no tengo la paciencia que tenía hace diez años, para soportar a los amigos que creen que son mas amigos de lo que en realidad son. 

Y basta ya, por favor, de querer juntar todas nuestras vidas, basta de querer ser partícipe de todas y cada una de las cosas de nuestra vida. No es malo levantar muros de contención. No es malo querer guardarse ciertas cosas. Y no es para nada malo ser selectivo con la gente a la que le quieres contar ciertas cosas. Porque si no lo eres, corres el riesgo de que la información pierda su valor. Porque tienes tantas opiniones, tantas perspectivas, que ya no significa nada. 
Ni lo que estás contando, ni a quien se lo estás contando.

Yo se por qué lo digo. 



martes, 11 de noviembre de 2014

Lo mejor del tiempo, es verlo pasar

Ves a la gente llegar a tu vida. Los miras, si te interesa los coges, juegas con ellos y dejas que se vayan. Los analizas porque es tu manera de llevar las cosas. Y sabes cual es el momento exacto en el que se van a ir. 
A algunos los echas de menos, y a otros no. Y si sabes ver las cosas, verás entre los pliegues del tiempo, donde pone la vida a cada uno. 
Muchos siguen el mismo camino y pocos destacan, mientras tú, en tu trono de hielo, ves como se entrelazan sus vidas y como se deshacen en sinsentidos. 
Poco o nada puedes hacer por ellos, más que sonreir obsevándolos. Y como mucho lamentarte de que hayas sido toda tu vida un gato de escayola, y no los hayas podido disfrutar más. 

martes, 4 de noviembre de 2014

La maldad

Creo que se equivoca a la hora de juzgarme, caballero. 
No soy tan mala como usted quiere que sea, ni tan poco como la gente en verdad cree que soy.

Pero en verdad, da igual lo que muestres. Las primeras impresiones son las que cuentan, y si mataste un perro, siempre serás la asesina de animales. Y acudirán a ti para que ellos no se sientan tan mal por sus propias maldades, por mucho más crueles que sean de las que tu has hecho jamás.  

Asco de vida.