jueves, 31 de marzo de 2011
Contigo
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado con ganas de llorar.
Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero,
muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
(.... aunque en realidad, es mejor sin ti)
Muy bien, entonces...
viernes, 18 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Stand by
Avui, no se per què, porto tot el dia parlant en català amb mi mateixa. A vegades parlo en anglès, però acabo tornant al castellà perquè no se seguir les expressions.
Vull veure que tal se'm dona escriure'l sense el recolzament del corrector a cada moment.
Avui ha estat un dia molt estrany. No ha parat de ploure i, malgrat que m'encanta observar per la finestra, no he gosat mirar afora. El cel era massa blanc per els meus pensaments.
Ara estic mes tranquil·la, però al matí, a l'hora de conectar-me per buscar feina, se m'ha vingut el mon avall. Cada dia, durant hores i hores busco, m'apunto a ofertes de treball, segueixo buscant i em segueixo apuntant. I no hi ha ni una sola en la que em vulguin. Truques a les ETT's i diuen que han seleccionat a un altre. Acabes per pensar que no vals la pena, que sempre hi haurà algú millor que tu. I dius, per aixo he estudiat una carrera? Per això he fet cursets? Per una paga miserable que no arriba a cobrir les teves despeses? I em tornen a venir ganes de marxar d'aquí i buscar-me la vida en algun lloc que em valorin. Peró ho torno a deixar estar. Masses coses han sortit malament com per fer-me il·lusions.
Torno a estar tancada en una gàbia, mes bonica i mes ample que l'anterior, però una gàbia al cap i a la fi. De totes maneres, la gàbia s'estén mes enllà del pla físic.
Hi ha vegades que sents que res no et pot omplir, que tens un buit dins que no l'omple ni les pertinences, ni la família, ni els amics, ni aquella persona per la que donaries la vida, si es que tens la sort de tenir-la.
I caus. I tornes a aixecar-te perquè no tens mes remei. I tornes a caure. I així una vegada després de l'altre. I penses, com ja vaig posar, en aquell post fa uns dies... sabia que hi haurien males èpoques, però no que fossin tan seguides ni tan doloroses.
Però estem aquí. Oi? Hem arribat a aquest punt i hem de seguir endavant. Potser es veritat el que diuen, que l'esperança es l'últim que es perd. I jo em pregunto.... quan es perd l'esperança que queda? La mort? No m'agrada aquesta idea. Prefereixo pensar que tot el que ens han tret, o encara no ens ha arribat, guarda una recompensa, per dir-ho d'alguna manera. Que no cal arribar al final del camí per trobar-la, sinó que està amagada en algun lloc, esperant a que la trobem.
Es més, quan una persona ha passat per mals moments, madura de tal manera que la fa mes preparada per encarar el que està per venir, i espero de tot cor que per acceptar allò que la faci feliç.
Diuen també que poden matar als somiadors, no als somnis. Jo seguiré somiant
(No ho he pogut evitar, he passat el corrector.... tinc un seriós problema amb les "v - b". ¬¬ Je chie dans ma cour céleste entière!!! Això si, maleir en francès no se m'ha oblidat! :D)
sábado, 12 de marzo de 2011
Noche de pacto (parte III)
No es tarde, ni mucho menos, aunque hay mucha gente que ya ha gastado todos sus cartuchos y dormita por los portales, amén de algún que otro vómito que van dejando por el camino.
El cosplay de Super Mario sigue su camino, cargado con un par de Absolut's con naranja camuflados en botellas de Fanta.
He tenido que rechazar la propuesta de la Princesa Peach a regañadientes, porque con los pintores en casa, como diría una buena amiga, no hay mucho que celebrar. Sigo queriendo mantener una conversación con él a solas, y preguntarle a que vienen estos momentos tan amorosos, pero ahora hay demasiada gente alrededor, así que dando un trago y pasando la botella, nos encaminamos hacia la discoteca de rigor mientras cantamos "son, ochenta dias son, ochenta nada más, para dar la vueeeeeltaaaaaaaaalmundooooooo"
Yoshi está eufórica con su nueva amiguita la bruja-bershka, por las que tenemos que ir parándonos cada dos por tres, porque las descubrimos dándose el lote pegadas a las fachadas de los edificios. Después de comerse la una a la otra, Yoshi comienza a cantar una canción de Camela mientras agita la botella que le acaba de llegar.
Un grupo de Chiquitos de la Calzada (hubiera jurado que ese personaje había dejado de tener gracia hace tiempo, pero no! ataviados con un peine enorme y haciendo su mímica siguen siendo un grupo digno de contemplar) se acercan a Yoshi y le empiezan a cantar una copla. Ella, animada como la que más, se marca unos pasos muy flamencos hasta que en un giro mal calculado, pierde el norte y se estampa contra el suelo.
No solo los Chiquitos se ríen, un mimo que venía detrás, acompañado por una drag queen se retuercen de la risa y también terminan en el suelo. Cuando consigo secarme las lágrimas, voy en su ayuda y seguimos caminando, mientras me cuenta lo mucho que me quiere, que deberíamos quedar más y que soy muy buena tía. ¡Dulces delirios de borracho y bella ensaltación de la amistad!
Cuando llegamos a la discoteca, nos creemos los amos del mundo, cuando vemos un cartelito en la entrada que dice: Si el segurata que te reconoce, entras gratis Freak.
Mario, la Princesa Peach y yo conseguimos entrar sin pagar, a Yoshi la han confundido con un alien, a Kirby por..... sí, el monstre Boo, y al tío que iba de estrella.... por una estrella de navidad con muy mal gusto. No me paré a mirar si los demás lo conseguían, sobretodo cuando mi atención se centró en Lady Gaga, que era su viva imagen, con latas en el pelo incluídas, algo de sobrepeso, y quizá un poco más de nuez que la original.
Voy detrás de ella con la intención de abrazarla y hacernos una foto, cuando me deja tirada porque justo está sonando "Alejandro" y ella se convierte en reina una vez más subiendo al pódium.
Una vez dentro todos conseguimos nuestras copas a un módico precio de 8 euros y comenzamos a bailar Me gusta bailar, me gusta hacerlo además como si nadie estuviera mirando, y cantar como si nadie me estuviera escuchando. Por unos momentos me alejo del grupo y me interno en la multitud, dejándome llevar. Descubro a Mario, que me ha seguido, abrazada a mi espalda, y las dos damos lo mejor de nosotras mismas en la pista. Ella me abraza y me sonríe y me busca la boca con desesperación.
No es la primera vez ni la última que acepto el "amor" de una amiga embriagado en alcohol, así que besándonos, seguimos el ritmo de la música. Al cabo de unos momentos, estamos rodeadas por nuestros amigos, que en vez de comentar la escena, intentan adherirse a ella. Y como siempre, aparece un hielo de la nada, que nos empezamos a pasar, ignorando sexos, amistades.... y tampoco nos importa mucho que no sean amistades de la boca de donde vengan.
Una chica vestida de diablo-bershka que acabábamos de conocer en el piso, retiene el hielo jugando con la Princesa Peach, y no puedo evitar una ola de celos que me empieza a corroer. No es que tenga interés en la princesa, y mucho menos en la pedazo de guarra que está besando, pero.... soy celosa. Soy muy celosa. ¿Por qué se lia con otra cuando me ha estado tentando a mi?
"Tu te has líado conmigo" me recuerda Mario cuando ve mi mirada. A veces me asombro de como me llega a conocer. Es verdad. No puedo retraerle nada.
Pese a todo, mi nube de felicidad se distorsiona y comienzo a pensar en otras personas. De pronto me siento tremendamente desdichada y sola en medio de esa enorme multitud. Mario sigue a mi lado y me grita algo que no entiendo. A la segunda vez creo que leo en sus labios algo así como "lavabo". Asiento y ella me coge de la mano y me saca de allí.
Cuando llegamos al lavabo secreto. Digo secreto porque en esa discoteca hay tres, y uno de ellos está en una puerta que da a un pasillo larguísimo que curiosamente, casi nadie conoce.
A la mitad del pasillo me dice:
Mario: "¿Pero que coño te pasa?"
Luigi: "Nada, me ha dado un momento de bajón"
M: "Él ha estado por ti pero tu has pasado, no puedes..."
L: "No es solo por él" - la interrumpo - "hay otro -él - que..."
Y ella es la que me corta a mi ahora. Pero me corta de la manera que nadie me ha cortado nunca. De un sonoro bofetón.
M: "Estoy harta del otro él. ¡Que le den porculo! Llevas dos años así. Y te juro que como no empieces a espabilar te voy a pegar una paliza a ti y luego voy a ir ¡y le voy a meter fuego! ¡Será que no hay tios que te van detrás! ¡Será que la Princesa Peach no te está buscando! Pero nooooooo, ella tiene que irse siempre a por el que no le hace caso. ¡Ya vale de retos!¡ En cuanto lo consigas, te aburrirás, que te conozco! Cuatro polvos y querrás otra cosa. "Es mi amigo.... es mi amigo..... - dijo imitándome - y una mierda tu amigo! yo amigos como ese no quiero ninguno! Espavila coño. ¡ESPAVILA!"
Después de todo su discurso. Que en gran parte fue así pero no lo recuerdo muy bien. Había muchísimos mas insultos. Sobre todo hacia mi. Lo único que se me ocurre decir es:
L: "¿Me acabas de pegar, hijadelagranputa?"
M: "Y lo volveré a hacer, y lo sabes"
Y me echo a reir. Porque lo necesitaba. Necesitaba que alguien me dijese las cosas de esta manera. La parte de la bofetada no hacía falta, de todas formas. Y además viniendo de Mario, que es una mujercita que no llega al metro cincuenta y con menos masa muscular que un alambre.
L: Vamos a emborracharnos. Por las ostias bien dadas. - Acabo con una sonrisa.
M: "Pero antes vamos a mear, por las vejigas llenas"
Vamos hacia los lavabos y cuando abro la puerta de uno, veo a dos chicos con unas papelinas. No es la primera vez que lo veo, y me dispongo a cerrar y dejarlos con sus asuntos. Pero antes, me meten dentro y empiezan a hablarme muy rápido y muy bajito. No los entiendo. Me cogen ambos de la cintura y empiezo a asustarme. Pero se ponen a discutir entre ellos, abren la puerta, y se van. No lo entiendo ni lo quiero entender.
De vuelta a la pista, buscamos a nuestros amigos sin éxito. Nos ponemos a bailar, pensando que quizá han salido fuera a fumar. Pedimos otra copa y seguimos bebiendo, riendo y bailando con desconocidos. Un par de veces vienen a pedirnos fotos, y me inquieta pensar que en algún facebook no muy lejano al mio, pueda salir yo con Mario, agarrándole los pechos a la Novia Cadáver.
De pronto la Princesa Peach aparece entre la multitud y nos hace señas para que nos vayamos. Al llegar al guardaropía, donde podemos oír mejor, nos dice que Yoshi está muy mal y que la han sacado fuera.
En la calle, sentada en el teatro que hay al lado, la vemos con muy mala cara, vomitando y diciendo cosas sin sentido. Mientras esperamos, y hablamos entre nosotros, llega una ambulancia que no se quien habrá pedido.
Solo puedo decir una cosa. Ir a un hospital del Eixample, en Carnaval, estando medianamente ebrio, esperando a que a una amiga le hagan un lavado de estómago, puede ser lo más surrealista que me ha pasado nunca.
Los enfermeros nos decían cosas, y yo no podía parar de reir, pese a lo malo de la situación. Nos metimos en un box y nos hicimos fotos "operándonos" los unos a los otros. Robamos un carrito de material y lo metimos en el ascensor, haciendolo parar en todas las plantas. Hicimos carreras de zapatillas por los pasillos.... hasta que nos llamaron la atención y por poco nos echan.
Más tranquilos, casi por la mañana, con un café de máquina en la mano, sorprendentemente bueno para ser de donde era, nos sentamos en la sala de espera y le pido la cámara a Kirby.
Las instantáneas tenían algo entre vergonzoso y grotesco. La princesa Peach y Luigi dándose el lote, Mario y Luigi, Mario y Yoshi, Mario y ¿Kirby? Luigi intentando hacer el pino en la calle, Yoshi vomitando, La Princesa Peach enseñándole el culo a los coches, el tipo de estrella "jugando" con su pene de plástico.....
Consulto los móviles de los demás. Todas las fotos son iguales o peores.
Es entonces cuando ocurre el pacto. Nunca. Nadie. Verá esas fotos. No serán borradas, pero estarán baneadas de por siempre. Cuando veamos a Yoshi se lo diremos. Pero para nosotros, será como si esta noche no hubiera pasado nunca.
Con excepción de mis palabras. Pese a que todo acabó vestido de verde y blanco del hospital, la noche fue divertida. Lo suficiente como para explicarla y esbozar una sonrisa o dos con su recuerdo.
Nothing else.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Noche de pacto (parte II)
A las 00:00 h, y lo se, porque justo miré el movil en ese momento para comprobar que otro amigo no me había llamado, inclumpliendo así la promesa que me había hecho horas antes, se me acerca una chica vestida de bruja. Pero no de las brujas convencionales. Si no de las que yo llamo brujas-bershka (vistiendo niñas como putas desde 1998). Entiéndase que los disfraces-bershka están en todas las modalidades; policias-bershka, caperucitas-bershka, enfermeras-bershka, demonios-bershka... etc, etc, etc.
En todo caso, la Bruja-bershka inicia conmigo una conversación un tanto torcida. Más que nada porque es la dirección que va tomando ella poco a poco debido a su estado.
Algo así como:
Bruja-bershka: tu que eres?
Luigi: Luigi
BB: no, que que eres.
L: me llamo ######
BB: no, que que eres
L:.... mmmmm...... una mujer?
BB: no, que que eres!!!!!!!!!!!
(a este punto ya estoy muy desconcertada)
L: joder, no se, socialista?
BB: que si eres bollera!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
En este punto debo decir que el piso es un punto de concentración gay-lésbico en cuanto a amigos se refiere y que si, ha sido fallo mio el no entender la pregunta.
De todas maneras, debido a que ella ha gritado lo suficiente como para que los que están al rededor se nos queden mirando, respondo alegremente:
L: solo por las tardes
La conduzco al sofá donde está Yoshi y espero que se hagan amigas. No me da apenas tiempo a girarme cuando por el rabillo del ojo veo que mis espectativas ya se han cumplido.
Sigue el desfile de gente que no conozco, que me presentan, doy dos besos, me dicen su nombre, y al cabo de diez segundos lo he olvidado.
Estoy en una nube de felicidad. He comido poco y entre el vino y los cubatas que no se de donde salen pero siempre tengo uno lleno en la mano, me hago la mejor amiga de Luke Skywalker, que me cuenta que hace poco lo ha dejado con su novia y que ahora no busca nada serio. Que quiere vivir el momento. Me conozco el cuento demasiado bien, sobretodo cuando mientras me sueltan esa perorata me cogen de la cintura.
Llega un momento, quizá pasados unos diez minutos, que de mis labios sale la frase que solo me permito compartir con mis amigos (que me conocen lo suficientemente bien como para no tenermelo en cuenta) "me aburres". Su cara es un cuadro. Me doy la vuelta y me voy a la sala de fumadores: la cocina. Otra persona a la que no le caigo bien. Algún dia empezaré a pensar antes de hablar. Lo prometo.
La cocina parece un fumadero de opio. Hay un humo tan denso que nada más abrir la puerta ya estas deseando salir. Pero hace tiempo que no fumo y con una copa en la mano, los ex-fumadores no podemos resistirnos a un pitillo. Allí me alejo de la conversación. Me quedo apoyada en la pared mientras los demás hablan de sus proyectos futuros. Yo no quiero ya pensar en esas cosas. Todo lo que he planeado me ha salido mal.
Cojo de nuevo el movil y empiezo a escribir un texto con alto contenido sexual. Se quien va a ser el destinatario, pero antes de enviarlo, me lo pienso mejor y se queda en "borradores".
No quiero seguir pensando. Por suerte, alguien dice desde el pasillo: ¡venga, nos vamos!
Todos apuramos las bebidas. De un trago! San Hilari, San Hilari........
Bajamos las escaleras a trompicones, intentando hacer el menor ruido posible pero alguien ya se ha caído y nos estamos descojonando. De un piso sale una señora que nos grita y todos corremos a la calle.
Hace frio, pero tenemos ganas de bailar y la noche es nuestra. La princesa Peach se pone a mi lado y me dice al oído: "¿y si tu y yo nos quedamos?"
Estoy tentada. Muy tentada.
lunes, 7 de marzo de 2011
Noche de pacto (parte I)
Me presento en la ciudad condal vestida de Luigi. Pese a que salí de casa pensando que iba a hacer el ridículo en el tren, la presencia de unos tios con suficiente edad para ser mis abuelos vestidos de Abeja Maya me ha hecho el trayecto mucho mas llevadero.
La ciudad está a reventar y me cuesta caminar por la calle.
Se cruzan en mi camino montones de Avatares, un tio con purpurina en la cara que supongo que va de vampiro amariconado de Crepúsculo, pingüinos, unos abetos de navidad, una familia entera con trajes de superhéroes al estilo "Los Increíbles" y muchas niñas vestidas de princesita.
Sonrío al verlas, porque cuando yo era pequeña el carnaval era lo más maravilloso del mundo, porque yo también podía vestirme de princesa, y hasta que no acababa el fin de semana no me lo quitaba.
Hasta que mis hermanos decidieron que un año me disfrazarían de "Zarbón" (quien no sepa de que serie es, no ha tenido infancia). Me pintaron toda la cara azul y la armadura me la hicieron con una caja de cartón de aquellas donde venían las garrafas de aceite de oliva. Ahí murió mi infancia en cuanto a princesas se refiere XD
En cualquier caso, y retomando mi relato, llego a casa de mis amigos, que viven en un sexto sin ascensor. Cuando llamo al timbre creo que puedo morir de asfixia y me alegro porque la gorra que llevo es de algodón y ha conseguido absorber todo el sudor sin arruinarme el bigote que me he pintado.
Me abre la princesa Peach, que no es como la recordaba. Ahora mide metro noventa, tiene unos hombros que hacen dos veces yo y tiene un sospechoso vello en la cara pese a que está cubierto por kilos de maquillaje. Me la quedo mirando con la boca abierta y estallo en carcajadas porque a modo de corona lleva una del burger king con dos champiñones enganchados en ella.
La "princesa" se rie también y tira de mi hacia dentro de la casa. En vez de hacerme seguir hasta el salón, donde se oye la música pese a la puerta cerrada, me empuja a una habitación. Sin decir nada me besa como si fuera a acabarse el mundo y acto seguido vuelve a abrir la puerta y se marcha al baño. Desde él oigo como me grita "me has jodido el maquillaje".
Alucinada, me acerco y me apoyo en el umbral diciéndole burlona "¿tu no estabas con Mario?" a lo que, mientras se limpia los restos de mi bigote en el suyo y me horroriza viendo como malgasta de nuevo el maquillaje, me contesta "eso es solo marketing". Y se pone a reir como si me hubiera gastado la broma mas divertida del mundo.
"¿Ya estás borracho?" prosigo "Aun no, pero dame tiempo" responde.
Entonces me mira y me dice que me arregle el bigote porque está hecho un desastre. Me miro al espejo y veo que tiene razón.
De camino al salón, siguiendo una horrible canción de Hannah Montana, abro las puertas seguida de la princesa, para ver a uno que no conzco, vestido de champiñón, con un sombrero a imitación de los champiñones del juego, que está en el suelo dando vueltas sobre el eje del mismo sombrero.
Yoshi, que está sentada en el sofá, pintada de verde y blanco, con lo que parece una silla de montar pero que en realidad es una pequeña mochila marrón, está partiéndose de risa mientras su copa ya vacía se derrama por sus piernas.
Mario, al estilo gótico, se está comiendo un trozo de pizza sentada en un reposabrazos de un sillón, y no puedo evitar pensar en aquella frase: Mario Bros, un italiano, creado por chinos, que habla inglés y que tiene pinta de mexicano.
Un tio que tampoco conzco está vestido de estrella, potencialmente adorable. Tanto, que me dan ganas de abrazarlo, hasta que miro hacia abajo y veo que se ha cosido un pene de plástico a la altura del suyo propio, por encima de la tela de la estrella.
Kirbi entra en escena, y es aun más adorable que la estrella profanada con un pene, que desde que me ha visto, no ha parado de soltarme obsecinades.
Kirbi en realidad parece la primera versión del monstre Boo, pero todos lo queremos y no se lo decimos.
La princesa Peach se acerca para ofrecerme un trozo de pizza y una copa que tiene toda la pinta de ser Lambrusco. Al dar un sorbo, le digo a Kirby "tu no eres de este juego" a lo que me responde echándose a reir "y Luigi tampoco era ningún travelo con esas tetas".
Me quedo a cuadros mientras miro a la princesa Peach que también se está riendo. "No le hagas caso, lleva bebiendo desde las seis".
La princesa pasa un brazo por mis hombros y se agacha para darme un beso en el cuello. Me siento incómoda porque antes de esa noche, no había mostrado ningún interés por mi... ni yo por el. Por ella. Lo que fuese. Pero bueno, ¡es el piso del amor! Aquí todo es posible.
Bebo otro sorbo y muerdo la pizza. La noche promete.
Obviedad
Utilizo a mi marido del futuro para mostraros el que:
http://scratch.mit.edu/projects/jugl4r/1262030
miércoles, 2 de marzo de 2011
Rallando lo absurdo

Cuánta razón!!
Próximamente: Hoy no me puedo poner a matar, el musical.

Quiero unas, y las quiero ¡YA! Premio para quien me las consiga XD

Juro que de todas las que he visto de "Esto es Esparta" es la que mas gracia me ha hecho!!!!
Ya, mi humor de hoy es bastante absurdo, pero, eh! me rio con videos de gatos haciendo monadas!!! Ais.... ¡soy feliz con tan poco!
