Juro por Dios, y aunque en mi caso eso sea jurar en vano.... juro que odio sentirme culpable.
También está el echo de que me hagan sentir culpable. Sobretodo en el caso de creer que no he hecho nada para merecer ese sentimiento. Lo malo es que al pensar en lo sucedido, sea por masoquismo o delirios de insensatez, siempre acabo creyendo que realmente he sido la causante de algún mal.
Debido a mi estado pensativo, al demasiado tiempo libre que tengo, y a que últimamente tiendo a buscar la definición correcta de las palabras antes de hacer mal uso de ellas, el diccionario de la real academia de la lengua española dice lo siguiente;
en términos psicológicos, la culpabilidad es la acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado.
A veces, casi deseamos sentirnos culpables por algo para poder encontrarle la lógica a una reacción. Queremos saber que o cual fue el desencadenante de un comportamiento chocante y no cesamos de buscar y rebuscar en la memoria causas o efectos que le den una mínima lógica.
Ocurre que, cuando no encontramos nada particularmente significativo, tenemos la tendencia a dar importancia a dichos o hechos que en realidad, carecen de ella. Etonces, recordamos algo que se ha dicho al azar, sin maldad alguna, que ha cambiado ligeramente el tono de voz de la otra persona, un suspiro, o un cambio de tema que no venía a cuento.
Ahí es donde nace esa sensación. Te sientes mal por creer que has echo sentir mal a otra persona. Aunque en realidad, no era esa la intención. A la par de esa sensación, nace también la dificultad de tener que decir una de las dos palabras que más cuesta decir cuando realmente merecen significado. Gracias y.... lo siento.
En un mundo perfecto, todos deberíamos pensar mucho antes de hablar, sobretodo si conocemos a la persona con la que lo hacemos. Solo así, en un mundo perfecto.
En todo caso, este es un simple pensamiento surgido de una conversación que no ha salido del todo bien. Así que si he de decir - lo siento - lo diré, aunque no esté convencida de que deba hacerlo.
Pero para el caso es lo mismo, es que odio sentirme culpable.
Bueno, al menos si se siente culpa es porque alguien nos toma en cuenta, aunque sea negativamente, significamos algo para alguien, en cierta forma es un alivio.
ResponderEliminarUna curiosa manera de ver la situación, pero tiene su lógica.
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