¿Cuántos de los que paséis por aquí habréis sentido eso mismo? Bueno, bienvenidos. Ya somos.... unos cuantos. Si no todos. De hecho seguro que todo el mundo lo ha sentido alguna vez.
Es casi ley de vida. Hay quien lo padece en menor medida, y solo es como un pequeño pinchazo. Se arregla con una tirita, o lo que viene siendo una noche de alcohol y excesos (o como sea que cada uno cure sus penas), y a la mañana siguiente, están como nuevos. Preparados para amar de nuevo. Aman y "desaman" con una facilidad impresionante. A estos les admiro hasta cierto punto. Solo hasta cierto punto. Y espero que quien deba, sepa el porque.
Luego están los que se derrumban. Los que.... les cuesta amar. Pero cuando lo consiguen, lo hacen con tanta intensidad, que el amor se convierte en algo realmente maravilloso para ellos. Para nosotros, de hecho. Amamos hasta el punto.... altruista. Hasta el punto de querer realmente tanto la felicidad del sera amado, que no nos importa que esa felicidad o sea a nuestro lado. Solo por que sean felices.... pero bueno. No muchos consiguen eso, realmente. Todos tenemos nuestro punto egoísta.
Bueno, en todo caso, mi iluminación de hace... unos días, vino a que estaba yo viendo la tele, y que conste que no la veo mucho, y menos Anatomia de Grey, pero ha aparecido una conversación entre la Dra. Torres y el Dr. Sloan donde ella le decía que no se quería arriesgar con otra relación, porque le habían hecho daño. Porque cuando tienes un desengaño amoroso, tu cabeza baja unos centímetreos. Te hiere la autoestima sobre todo. A veces la pregunta que queda después del desengaño es.... ¿por qué esa otra persona sí, y yo no? Otras veces la pregunta es simple y llanamente.... ¿porque yo no?
Y a veces suele ser la peor pregunta. Porque con la primera, sabes que estás perdiendo contra otra persona. Sabes que tienes un rival, sabes, en menor o mayor medida, porque has perdido.
Cuando no hay rival... la cosa se complica. Sobretodo cuando te dan la explicación del porque... y si ya lo acusan a pequeñas diferencias... bueno.... ahora diremos eso de "quien calla, otorga".
Es por eso que... nuestra cabeza baja. Y solo nosotros sabemos cuando, como y donde podrá levantarse.
De todas formas. Deberíamos estar orgullosos de haber sido lo bastante valientes de haber luchado por esa persona amada. De haber ido a por ella, aun quizá sabiendo que nunca jamás sería tuya. Deberíamos encontrar cierta felicidad en el sentimiento de amar. Hay quien no lo conoce. Y los que hemos perdido.... bueno. Pues a seguir con nuestra vida, con la cabeza bien alta, para que puedan vernos la cara. Para poder lucir una sonrisa que alguien, en algún lugar, si merecerá.
That's all folks!
el problema es cuando sientes que invertiste mucho en una persona.. y en un momento dado...al decirle que no estabas bien y porqué.. esperaste que ese compañero luchara por ti. Y no lo hizo, por x o por b. El corazón se rompe un poco, aunque no pierda las ganas de amar.
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