¿Debería empezar a hablar de amores perdidos? ¿De amistades absurdas? ¿De grandes decepciones? Ese debería ser el epitafio de mi tumba; una mujer decepcionada.
Supongo que no soy la única que no se siente así, pero en este momento, desde luego mi pequeña existencia de metro sesenta es todo mi mundo. Desde que perdí el trabajo siento que todo va cuesta abajo. Y supongo que esto también lo pensará muchísima gente, que debido a la situación global todo el mundo se siente mal, etc etc, pero ... por decirlo de alguna manera, ¿la mala suerte atrae a la mala suerte? No concibo que por una situación económica mundial yo tenga que estar pasándolo mal en mi situación personal. Lo veo ridículo. Pero a la par de ridículo es plausible. Muchas veces se ha dicho que el dinero atrae al dinero. Como yo nunca lo he tenido no puedo decir que eso sea verdad, pero también conozco casos en los que alguien con dinero es más afortunado que yo.
En todo caso, dejando de lado los temas monetarios, querría saber si es que hay algún tipo de problema conmigo. Si es que estoy destinada a ir padeciendo poco a poco. A encontrar a mi alrededor situaciones que no hagan más que empeorar cuando hay algo que está mal en mi vida. No lo entiendo. Puede que para esto también sea un poco corta de entendederas. Hay quien me dirá que lo que yo tengo no son problemas, que los asumo de los demás y los convierto en mios. Bueno, ese alguien ya no está en mi vida, por ... insensible, a falta de una palabra más soez.
Pero es que los problemas de los demás son los mios. O al menos lo eran hasta hace poco. Ahora realmente tengo los mios propios, que los comparto a tiempo parcial con los de los demás. Llamadme masoquista si queréis. Conozco a alguien igualito que yo ( al menos en la teoría) . Ya no estoy sola en esta triste existencia desarraigada.
A lo que iba, que no entiendo como a raiz de la pérdida de mi trabajo, que mas que otra cosa, fue una gran decepción, por la manera en que se comportaron conmigo. Que yo digo, debería haber tenido un poco más de vista y ver que realmente los compañeros de trabajo son solo eso, compañeros con los que pasas la mayor parte de horas del dia, y que en realidad no saben nada de ti. Por eso, como garrapatas sedientas de sangre, exprimirán hasta la última gota de información que puedan sacarte, para, en el momento en que más débil estés, lanzarla contra tu cara de la peor de las maneras.
Por eso digo yo cual Moisés bajando del monte del destino (era Moisés ?.... espera que miro en la wikipedia.... si, era Moisés): NO HAY AMIGOS EN LOS TRABAJOS, Y POBRE DE AQUEL ILUSO QUE SE LO CREA! Y luego va la gente y se enamora de los compañeros de trabajo, llámale compañeros, llámale gente que ves habitualmente... se casan, y a los 6 meses si llega se están divorciando. Así les va! Porque en realidad no se conocen, creen que se conocen, pero lo único que hacen es crearse máscaras para poder encajar con los demás. Lo único que hacemos es buscar la aprobación que no tendríamos por que buscar. Cada uno de nosotros desarrolla una personalidad por un motivo, y es con ella con la que ha de vivir, y con la que ha de aceptarse a sí mismo. Si lo único que hacemos es disfrazar nuestra manera de ser, ¿Cómo vamos siquiera a pensar que alguien nos puede querer o aceptar? Pero somos así de ingenuos, y creemos que lo que necesitamos es complemento para nosotros mismos, porque la mayoría de las veces, siendo seres complejos como somos, no podemos aguantarnos ni a nosotros mismos. No se si me explico. No se de hecho... a que venía todo esto. Ah si, a la decepción.
Bueno, es la pescadilla que se muerde la cola. Es un halo constante de decepción en el que caemos, la mayor parte de veces, porque esperamos una cosa , la idealizamos en nuestra mente, y cuando llega la cruda realidad, nos quedamos con cara de poker, sin entender.
Vaya, creo que con mi pensamiento retroactivo me he aclarado mis dudas. En parte, ciertamente. Porque a parte de la decepción causada por un trabajo, tengo la de mis amigos, mi familia, mi propio corazón.
No es que haya llegado el momento sentimental de la noche, es simplemente que tengo que escribir. Mis dedos no pueden parar de teclear furiosamente, porque hacía mucho que no lo hacían, y mis manos se estaban debilitando. Literalmente.
Es por eso que tengo que decir, tengo que expresar todo lo que he estado pensando, para., como escribí hace poco, al menos recordármelo a mi misma, y quizá, hacer pensar a alguien que llegue aquí por equivocación, o que haya entrado para ver como me va la vida, porque ya hace mucho tiempo que no me lo pregunta directamente (sus razones tendrá, supongo).
Por lo que acabaré diciendo que.... me decepcionan los amigos que van y vienen solo porque tienen a alguien más divertido con el que jugar durante un tiempo, y´que cuando vuelven (porque siempre vuelven) te hablan tras ojos vidriosos asegurándote que te quieren, y que eres la mejor amiga que han tenido jamás.... porfavor! un poquito de dignidad, que yo se muy bien donde está mi lugar y nunca me quejo, ya es hora de que cada uno también sepa, o mas bien acepte que es lo que es.
La decepción familiar ... bueno, eso es cosas de casa, literalmente, estaría feo tirarse piedras al propio tejado. Cada uno sabe lo que tiene, por lo que lo salvaré diciendo que aunque grandes decepciones, también hay grandes alegrías.
Y mi corazón... si, mi corazón, ese gran mentiroso, que me hizo creer que podía amar, que podía volver a sentir, pero el muy traidor sigui estando más muerto que las piedras. Más que por muerte súbita, por acuchillamiento a traición.
Por eso acabo aquí hoy, porque dicen que llorar limpia el alma, aunque hoy el cielo es el único que ha purgado sus pecados.
Miércoles, 01 de Abril de 2009. 0:50 h. Un día con intenso dolor de sienes
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