martes, 14 de abril de 2009

The final countdown

Heme aquí, acompañada en mis horas finales, de camino a lo que va a ser el final de una larga etapa. El punto y final de un largo tormento. Eso espero por lo menos.

Fui tan cobarde hace unos días, de expresarlo todo por escrito y no ser capaz de enviarlo, ni tan siquiera de dejarlo publicado. Porque no era para nadie en concreto, pero el destinatario se vería claramente aludido.

Cuento las horas para que acabe, y mi tormento va de mal en peor. Pero no quiero que acabe, porque será un fin que no debería haber llegado nunca. Tengo que decir adiós a una parte tan fundamental de mi vida que no hago más que martirizarme por ello.

Es por eso que he escapado, que me he alejado, aunque solo sea físicamente, aunque no sea de verdad, porque las distancias en la época que estamos realmente no significan más que las que uno quiera poner. Pero me he ido, porque no soportaba que en casa me vieran así, porque necesito el apoyo de alguien, porque me he dado cuenta que no soy tan fuerte como pensaba.

2 comentarios:

  1. Nunca sientas vergüenza de apoyarte en alguien o pedirle ayuda, porque hasta para eso hace falta valor. Me siento reflejado en tus palabras, hace años... Tranquila, lograrás pasar página ^^

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  2. Eso espero, porque desde luego, cuesta un mundo!
    Pero no es que sea vergüenza, es que cada uno lleva su cruz y cada uno sabe como llevarla.
    Thank you very much by the way ^_^

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