viernes, 14 de diciembre de 2012

Si... (Rudyard Kipling)

Este es un texto que aunque muy conocido, no he descubierto hasta hace poco, y es algo que todos deberíamos leer, da esperanza y fuerza, de una manera realista. Habla de lo bueno y lo malo que nos podemos encontrar en la vida, y como se debería afrontar.
Deseo que os guste tanto como me ha gustado a mi.



Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te echan la culpa;
si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de tí,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduria...


Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas...


Si puedes hacer un hato con todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
excepto La Voluntad que les dice "!Continuad!".


Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud 
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes emplear el inexorable minuto
recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Uso indiscriminado de pecados capitales


Creo que de los siete pecados capitales, el que peor llevo es la ira. No se de donde nacerá la ira. Yo la noto salir del estómago y crecer por el pecho hasta salir por la boca. Sobretodo por la mañana, cuando aun no me he tomado mi triste café con leche y aun no me he fumado un cigarro. Soy mala persona por las mañanas. Si me encontráis, intentad no hablarme mucho. Mejor nada de nada, porque os vais a llevar una bofetada verbal.

Y si tengo la regla, y perdonad por lo burdo del asunto, ni os atreváis a mirarme a los ojos. Soy un monstruo de 7 cabezas que te deborará nada más verte. Y se como hacerlo. Soy una mujer, una vil criatura. O eso es lo que algunos piensan. 

De todas formas. Hablando de pecados capitales, en verdad los demás los llevo bastante bien. Los tomo y los empleo a diario con facilidad y alebosía. No estoy muy segura que ese sea el término que debería usar en esta situación, pero este blog es mío y escribo lo que me da la gana. Ves? Ahí una pizca de mi soberbia. Y es que en verdad me considero mejor que muchas otras personas, pero, quién no lo hace?. Seguro que tu, que me lees, aunque hayas llegado aquí por pura casualidad, te crees mejor que alguien, que ese vecino que saca la basura en chandal, o que aquel mendigo que se tiró un pedo cuando entraste al cajero a sacar dinero por la noche y lo viste metido entre sus cartones. 

La lujuria no debería considerarse siquiera un pecado capital. Que hay mejor que sentir un deseo sexual incontrolable cuando estás en la cama con una persona? Es absurdo. 

Ahora bien, si no tienes un compañero que te satisfaga en una buena noche, y te dedicas a comerte todo el chocolate, los pasteles, el pollo que hace tres días que está en la nevera o incluso improvisas un brownie con colacao, leche, harina, un huevo y levadura (al microondas hasta que suba, verás que bueno) ... entonces, eres de los míos. Que placer más absoluto saciarte y notar como las calorías, una a una, que hasta las puedes oír poniéndose de acuerdo si prestas atención, van hacia tu abdomen. 

Y una cosa, quieras que no, lleva a la otra. Estar hasta arriba de comida da una pereza absoluta. Así puedes acomodarte en el sofá, hacer un poquito más hondo y duradero el hueco de tu trasero allí, y tragarte todos los episodios de los Simpson. Las 20 temporadas. Aunque te sepas los diálogos. Que ya hasta comienzas a buscarles fallos de guión de la pereza que te da tener pereza de ver los capítulos. 

Bueno, debo reconocer que de los dos últimos soy menos fan. Nunca he sido muy avariciosa. Supongo porque tampoco he tenido mucho en mi vida, con lo cual tampoco he deseado más. Me he conformado con lo que he tenido, porque no he tenido más remedio. Aunque un poquito más de lo que tengo... no estaría mal. 

Ya sería la repera (tremebunda expresión ochentera donde las haya) tener todo lo que han tenido esos famosos podridos de pasta que aparecen en la televisión. Envidiosa, si, un poco. Pero es que algunos no se merecen nada de lo que tienen. No han hecho nada para conseguirlo, y sin embargo, ahí están, viviendo una vida que todos deseamos, que todos codiciamos en secreto....  y de nuevo, todo esto me llena de ira. Y es que en verdad, es el pecado que peor llevo.... 

Girly talk


Yo tengo razón, y vosotras no. Eso es lo que me dan ganas de decirle a mis amigos. O a cualquiera que habla sin saber. Odio a la gente que hace eso. Yo cuando no se de algo, me callo, escucho, y aprendo. Como mucho doy mi opinión pero no la impongo.
Porque la gente es extremadamente estúpida, y habla como si todo fuera fácil, como si no hubiese que ponerse en la piel del interlocutor. Es verdad. Es muy fácil decir “tu lo que tienes que hacer es pasar de la situación e ir a lo tuyo”. Por poner un ejemplo.
Pero quien ha dicho que sea fácil “pasar” de una situación? Que pasa cuando no eres tan fuerte o no estás preparado para pasar página? Pues pasa que el malestar te inunda intentando sobrellevar una situación...
No tienes la menor idea de que te estoy hablando verdad? Verás... tengo a unas amigas en uno de esos endemoniados grupos de whatsapp. A una casada, a una feliz de la vida ( a la que más de una vez me hubiera gustado darle un sopapo) a una “¬¬”, a la que ha dejado el novio y a mi. Yo soy la borde. O eso parece. Nunca pensé que ser cínica, o realista, te diera el título de borde. Pero bueno, no me preocupa.
El caso es que a la que han dejado le proponen una fiesta donde estará su ex (con su nueva novia seguramente) y pregunta que debería hacer. Bueno, yo digo: bomba de humo. Elude el tema. No te hagas mas daño a ti misma. Date tiempo. No lo veas. No pienses en él. No hagas por saber, no te hará bien. Las demás son de la opinión: nooooo, tu pasa de él, ve a la fiesta y diviértete, no tienes que dejar a tus amigos por que esté él, no....
Vamos a ver. Yo he pasado por eso. Yo se lo que es estar enamorada de un exnovio. Y se que siempre estás buscando saber de él, por mucho que lo niegues y que te hagas la fuerte.
Las mujeres somos así, joder, somos sentimentales. No lo podemos evitar y no hay nada de malo en ello. Pero lo que no podemos permitirnos es hacernos más daño por no saber actuar.
Hay que dar tiempo. Y hay que perderse fiestas. Y hay que desaparecer para poder encontrarse a una misma y a ese corazón que tan hecho pedazos te han dejado. Hay mucho tiempo en esta vida para estar con los amigos, hay muchísimo tiempo en esta vida para seguir donde lo dejaste. Pero date un maldito tiempo de luto para que puedas volver a salir a la calle sin ese pequeño pálpito de que vas a encontrarte con alguien que le conozca, o a él mismo. Tienes que volver a salir a la calle porque te da la gana de hacerlo, pero tienes que pasar por esa etapa. Las heridas solo sanan cuando dejas de tocarlas.
Y por eso a mi me duele cuando mis estúpidas amigas se escudan en un mundo de feminismo y superpoderes que a veces no tenemos. Entendámonos. Somos mujeres, y como cualquier otro ser humano podemos hacer lo que nos salga del alma. Y con tacones. Pero joder, no puedes decirle a alguien: salta desde tu balcón y vuela, es fácil. Solo porque tu creas que lo es. Porque vives encerrada en tu mundo de “perfección y rutina”.
....
Pues eso, que yo tengo razón, y vosotras no. 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Por todos....


Por todas aquellas ocasiones perdidas. Por los yogures de macedonia que dijimos que no tomaríamos nunca y después nos encantaron. Por todos aquellos sims que matamos en la piscina luego de quitarle la escalera. Por todas las veces que la cocacola estuvo a punto de rebosar por el vaso, pero no. Por los que no tienen calefacción en su casa y se calientan con un maldito secador.
Por las cenas de navidad con familiares a los que no queremos ver. Por todos los blogs muertos de risa que una vez estuvieron en auge pero que cayeron en el olvido. Por la gente que se rió de ti con prepotencia por ello. Por las ofertas de trabajo que dan asco de ver. Por todos los capítulos de Sexo en Nueva York que jamás se asemejarán a los de tu asquerosa vida. Por todas esas canciones ñoñas que te hacen sonreír aunque sea en un anuncio del nuevo Iphone 5. Por todas esas copas de vino que te tomas contando todas y cada una de esas calorías que van a ir directa a tus caderas, a tu estómago, a tus tetas o a la papada. Por esas pelis malas de Crepúsculo que vas a ir a ver tirando una bomba de humo para que nadie sepa que estás ahí. Por todos los anuncios de cremas depilatorias que se ponen mujeres sin pelo en las piernas. Por todo ello, sigo escribiendo. Bitches.



domingo, 1 de julio de 2012

Curioso... muy curioso...

Hoy, retomando viejos hábitos, me he servido una copa, he preparado mis cigarrillos, y me he sentado en mi  silla, a la cual le falta una rueda y cojea un poco, todo hay que decirlo, y viendo que mi portátil va a hacerme el gran favor de funcionar, me he puesto a escribir.

En todo este tiempo, en todos estos meses, reconozco que se han perdido buenas entradas, buenas reflexiones, buenos y malos momentos que explicar, al menos al que quiera leer. Pero me he encontrado seca por dentro, cansada y derrotada. Vaga, muy vaga. Como el pintor debiera por lo menos preparar su lienzo, yo debería haber seguido mi diario, o al menos enganchar otro post-it en el mural diciéndome a mi misma: escribe.

En cambio me he centrado en mi trabajo. En trabajos que no quería hacer y he hecho. En gente que no quería conocer y en cambio me he involucrado. Y es por eso que hoy vuelvo aquí. Porque hay algo que me parece curioso. No en el sentido estricto de la palabra, pero me siento escasa en cuestión de imaginación.

Llevo unos meses en mi nuevo trabajo. Es un pequeño infierno. Como todos los trabajos en temporada alta y siendo tu, un eventual. Y pese a que cada día al entrar por la puerta piense; me quiero ir, hay pequeñas personitas que te hacen mas llevadera tu rutina.

Esta vez, no se muy bien por qué, he adoptado casi a tiempo completo una parte de mi personalidad que... no había explotado hasta el momento, por decirlo de alguna manera. Me encuentro, con ciertas personas, cariñosa, alegre y divertida. Me despiertan una sensación de ternura que no puedo dejar de expresarles a todas horas. Me da la impresión que necesitan tener a alguien, al menos allí, que les recuerde que existe gente buena, que tiene una sonrisa y una palabra amable a todas horas. Y también está esa parte... diva gay, que no se, y de verdad, juro que no se de donde sale, pero sale. Quizá tantos años por esa Barcelona underground con purpurina plantaron semillas invisibles que están floreciendo ahora.

De todas maneras... creo que... esa parte de mi, que no soy yo al completo, pero que no deja de ser completamente mía, se refleja en los demás y a su vez, ellos proyectan hacia mi, esa parte diva, vamos a llamarla así, dejando que englobe todo lo que dije con anterioridad. Con lo cual, al menos durante los minutos en los que hablo con ellos, dejan de ser esas personas serias, aburridas y quemadas, para ser durante un rato, un reflejo mio. Es lo que me hace pensar... ¿son así en verdad? ¿o es pura fachada? Conocemos lo que queremos conocer de los demás, no lo que nos enseñan.

De una verdad universal, como puede ser la personalidad de una persona, puedes extraer siempre que quieras lo que mas te convenga, y hacerte una opinión, que puede ser realista o no. Pero será la tuya, hecha a partir de tus propias impresiones, que no son más que los reflejos de tu verdad más cómoda.
Suena bien, pero se que quien lo lea, no lo logrará entender de la manera en la que yo me quiero explicar.

En cualquier caso. Que todo ha sido muy curioso. Sobretodo él. Encontrarlo de nuevo aquí, ha sido extremadamente... curioso.

domingo, 15 de enero de 2012

La femme fatale

¿Qué son los hombres?



Lo que tu quieres que sean... al menos por una noche.
Luego desaparecen y si te he follado no me acuerdo. Casi me da asco. Casi me dan lástima.
Cuando una mujer se lo sabe montar bien, solo queda tenerlos, moldearlos a tu gusto, y si se tercia, pisotearlos.
Tengo la teoría de que les gusta. El sentimiento de victimismo. El estar por debajo. El considerar a la mujer un reto.
Eso es para ellos la mujer fatal. Algo que creen que podrán ganar. En cambio, a la inversa, el hombre no es más que un ser despreciable, al que cuando pisoteas, se te engancha mucho más a la suela del zapato. Y si hay algo sagrado para la mujer, vive Dios que son sus zapatos.
Supongo que de una mala noche nació la mujer fatal. Una mala noche en la que ella lo entregó todo, esperando a cambio quizá un poco de cariño, y solo se encontró con que al día siguiente, su nombre ya no era recordado.
Aunque quizá no, porque eso haría de este tipo de mujer, un ser despechado y vengativo que solo inspiraría lástima, haciendo de ella una víctima que en verdad, no es.
Quizá la mujer fatal solo es una mujer con el apetito sexual de un hombre, aquella que juega con ellos, los usa, y se va sin un adiós. Y hace que el hombre piense por un pequeño instante en su vida, si no es el ser más magnífico del mundo. ¿Es ella la que les hace pensar?
¿O sólo es por la que suspiran porque no volverán a tener, porque no les interesa?
Ahondando en eso, ¿es una mujer fatal una persona sin sentimientos? No, ella es una mujer que tiene sentimientos, pero no para los hombres. No hace lo que se espera de ella en cuanto a las reglas sociales con las relaciones se refiere.
No existe el término de “hombre fatal”, existe el de “casanova”. Algo que parece mucho más positivo y digno de elogio.
Sociedad, así de simple!

(Parte I)