Eso mismo. Porque muy pronto estaré liberada. Y es que la distancia y el tiempo hacen milagros.
Si, es cierto también que hoy no es uno de mis mejores días, pero no se puede ser algo que no se siente. Ésta no es una sensación que me guste y con la que me encuentre especialmente cómoda. Me refiero a la sensación de no sentir nada. De pasar los días solo por pasarlos. De estar cansada, tanto física, como psíquicamente. Cansada de esperar que pase algo que te devuelva los latidos furiosos al corazón.
Y es que he vivido unos días de sentimientos encontrados. De pasar de la más excitante de las euforias a un bajón emocional que me ha dejado con la mirada perdida. Es cierto que he tenido un par de encontronazos que han ayudado bastante a mantener este estado, pero no empeorarlo, más que nada, porque creo que a peor no puede ir.
Así que creo que dejaré que las cosas transcurran su curso, porque si pasa, es porque tenía que pasar. No sé, llámale karma. Como un ciclo que termina y vuelve a empezar otro. Estoy segura que todo volverá a la normalidad, los latidos seguirán pausados hasta que llegue el momento en que tengan que volver a su ritmo habitual.
Volveré a sonreír solo porque me apetezca, porque hay cosas, y hay gente por la que merece levantarse cada mañana. Aunque ahora no las pueda ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario