martes, 29 de junio de 2010

Una tarde de sol

Te guardo una tarde de sol por si la quieres, ese
es un tesoro que nadie podra arrebatarte. Te
guardo una mirada risueña que nada
pretende, te guardo en un bolsillo el calor de mi
piel por si vinieses.

martes, 22 de junio de 2010

Lett's talk about sex

Confieso: me gusta el sexo. Me gusta hablar de sexo. Me gusta tener sexo.
Y espero poder algun dia, ganarme la vida hablando de esto. Escribiendo de esto.

Muy humildemente, me presenté a un certamen de "microrelatos erótico - románticos" que promovía la página web Artgerust.
De 1300 candidatos, quedé entre los 100 finalistas, cosa de la que me enorgullezco, aunque criticaré hasta la saciedad el relato ganador, por motivos que ahora no vienen al caso, y relataré en otro momento.

El caso es que lamentablemente de cinco relatos que envié, solo quedó finalista uno, que se ha publicado en un libro (en el que han publicado mal mi nombre, GRACIAS! ¬¬)
Por lo que aquí voy a ponerlos todos, incluido el finalista, porque.... bueno, mis pequeños merecen ver la luz. Aunque sea a través de las rendijas!

Adorar a una mujer

La primera vez que probé a una mujer me impresionó gratamente su sabor. Podría haberme disgustado o avergonzado, pero lo encontré sumamente... dulce. Desde entonces me declaré adoradora del sexo femenino. Literalmente. Es tan difícil llegar a estar entre nuestros muslos, que cuando los tengo delante... O a ambos lados de mi cabeza, atesoro mucho más el regalo que me están dando. Y procuro dar lo mejor de mi para ellas. Sin dejar de usar mis manos por el resto de su cuerpo, beso con anticipación el sexo expuesto, la cara interior de los muslos, doy pequeños mordisquitos, y por fin separo sus labios con mi lengua. Descubro su centro y lo venero con suavidad. Lamo su calidez, beso y succiono con fervor. Ellas acompañan mis movimientos con sus caderas y se que es el momento. Gimen roncamente algunas. Otras gritan. Muchas simplemente suspiran. Pero se que todas esperan después el beso de mi boca mojada.


Ni contigo ni sin mi

Soy yo la que te calienta la cama cuando ella te enfría el corazón. Soy yo a la que buscas cuando ella no se presta a tus juegos más sucios. Soy yo la que se arrodilla mientras me miras con ojos entornados entre tus piernas. La que gime, la que grita tu nombre atada a los postes de una cama. La que permite que la tomes de la manera que nunca nadie lo ha conseguido hacer.
Soy aquella en la que dejas marcas de dientes en sus pechos. La que te hizo merecer una bofetada por unas marcas de uñas en tu espalda. Soy la protagonista de unas fotos a contraluz que guardas en el móvil. Soy la que te imaginas cuando ni la una ni la otra te podemos atender. En realidad soy tú, en tus peores días. En los mejores, no dejo de ser ella.

Iniciativa

Abres la puerta. Ella está a punto de irse. Se levanta de la silla, tienes que aprovechar, estaréis a solas durante poco tiempo. Te armas de valor y... La coges por el brazo. La miras. Te mira. La besas. Hundes tu lengua en su boca. Gime. Buena señal. Sigues. La tocas, la acaricias. Sus brazos, sus pechos, sus caderas. Demasiada ropa. Rompes su camisa, levantas su falda. Saboreas su piel, notas su humedad. La tomas, la sientes. Ella gime de nuevo. Es cálida contra ti. Es tuya encima de la mesa. En la silla, contra la pared. Es lo que siempre habías deseado y... Ella en realidad se levanta de su silla y se marcha. Tu valor no ha sido suficientemente rápido esta vez. Más suerte en la próxima, muchacho.


Victor

Victor estaba bailando. Cuando estaba en la pista no había nada ni nadie que le importase. Hasta que se recortó la silueta de un desconocido a la luz de un foco. Era diferente. Justo el tipo de hombre que le gustaba. Nariz prominente, flequillo despeinado sobre los ojos, y alto como una torre. El desconocido se le acercó y bailaron a una distancia políticamente correcta. Él se puso de espaldas y Victor rodeó la cintura con sus manos. Pudo sentir esa ligera curvatura en la zona del ombligo. Acercó su cuerpo e inhaló su aroma. Una mezcla entre perfume y calidez. Con un giro brusco el desconocido cambió las tornas y lo apoyó contra una columna, dejándole sentir su pecho contra la espalda, y sus caderas contra el bien formado culo. Ya estaba duro y listo para él. Acarició su cuello con la punta de la lengua y antes de marchar solo le susurró al oído: búscame.


...

Cosas curiosas que como no se donde catalogarlas, las pongo aquí

Hay varias cosas en esta vida, de las que no hablamos porque no tenemos ocasión, ni siquiera con nosotros mismos.
Yo tengo conversaciones conmigo misma de lo mas interesantes, que me gustaria poder compartir, o al menos tener la opinion de alguien que aunque no me diera la razón, pudiese rebatir mis palabras.
Es por eso, porque jamás he podido hablar de esto con nadie, tal y como he dicho, no por un motivo en concreto, simplemente porque no ha surgido el tema, que lo voy a exponer a continuación.


La navaja de Ockham...... o principio de parsimonia.


Principio según el cual cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teoría más simple a la más compleja.

Que de entrada, eso de parsimonia, gusta. Es como que te trasmite tranquilidad, relax, muy arraigado a la mentalida latina.
Una de esas "teorias" que si aplicasemos, puede que la vida nos fuera algo mejor.
Al menos en lo que se refiere a la psicología. Si no le diésemos vueltas a todo tanto, y nos "conformásemos" con la teoria mas sencilla, nos ahorraríamos tantos dolores de cabeza!!
Pero amantes somos de complicarnos la vida. C'est la vie.
Debo decir que por mi parte, si hubiera una teoria anti navaja de ockham, esa sería yo. En realidad supongo que mucha gente se sentirá así, pero como el blog es mio, me siento lo suficientemente egoista para centralizar la atención en mi.
Lo dicho, soy completamente enrevesada, retorcida, malpensada! No tengo claro porque, pero supongo que se debe a una falta grave de autoconfianza, bastante lapidada por amigos y los pobres familiares, que cuando creen ayudarte, te destruyen aun mas. En todo caso, siento que no puedo hacer nada de manera fácil.
Juro que lo intento! Cosa que la mayoría de la población, pongo la mano en el fuego, se jacta de hacer pero no tienen la fuerza de voluntad para llevar a cabo.
Ahora que lo pienso. He dejado de fuma radicalmente de un dia para otro. Y era fumadora empedernida.
¿Hay algo que yo no pueda hacer?


El síndrome de Stendhal...(también denominado Síndrome de Florencia)

Es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, pinturas y obras maestras del arte.

Esto lo encuentro tan romántico! Si, es una enfermeadad, y francamente, ha de ser una faena, a falta de una palabra mejor (quizá mas soez) ser incapaz de contemplar todas esas obras maravillosas, porque te puedes llegar a desvanecer de la impresión.

Lo dicho, irremediablemente romántico.

sábado, 19 de junio de 2010

No tan dramático como parece en realidad ^_-

Ya no se puede ir por el mundo regalando el amor

A veces dejamos que nos traten mal porque ansiamos sentirnos amados y aceptados hasta tal punto que estamos dispuestos a hacer cualquier cosa para conseguirlo. Es muy doloroso comprender que por mucho que lo intentes, por mucho que lo desees, no te quieren ni te aceptan tal como eres. Cuando por fin lo comprendes, te arrepientes de todo ese tiempo que has pasado complaciendo a los demás y te preguntas qué será eso tan horrible que hay en ti que incluso les impide fingir que te quieren.

jueves, 10 de junio de 2010

Quiero morirme y no se como

No tengo ni la mas remota idea de como acabar con esto. Si supiera que tras de mi no iba a dejar mas que deudas y algun que otro pesar de mi familia, firmaba ahora mismo para desaparecer.

Y es que vivo de la mano de la desesperación. Cada dia apenarse por una cosa o por otra.

Solo puedo decir que ojalá pudiese reescribir mi vida desde el principio. Habría decidido para mi una muerte en vida muy diferente.

Ojalá pudiese desaparecer. Ojalá no tuviese corazón. Ojalá pudiera simplemente.... pararme.