"Distancia y tiempo. Todo ocurre a su debido tiempo"
Pero somos tan impacientes que no podemos esperar a que sucedan las cosas, y por eso somos tan estúpidos de querer acelerarlas. Deberíamos ser capaces de poder parar, respirar, y contar hasta 10, hasta 100, hasta 1000 si hace falta. Solo para poder ver las cosas con la cabeza fría, y tener perspectiva.
Deberíamos, pero somos animales de instintos. Amantes de la sangre fresca y grandes vividores del momento. Apresurarnos, envalentonarnos, calentarnos nos puede. Orgullo y ego se inflaman y nos hacen perder la cabeza.
Y luego llega el sentimiento de culpabilidad por haber dicho algo que en realidad no querías decir. Pero mi pregunta es, si en realidad no lo pensábamos... ¿por qué lo dijimos? En realidad debíamos de tener algo dentro, guardado en un paño de rencor, preparado para sacarlo en el momento en que pueda hacer daño.
Eso nos lleva a una serie de causas y consecuencias, y de muchos más sentimientos negativos albergados en nuestro interior.
No... si al final va a resultar que somos mala gente, en verdad.
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