martes, 21 de julio de 2009

Cosas que nunca podré olvidar

Todos nosotros tenemos guardados en una pequeña base de datos en nuestra memoria, unos recuerdos que no se borran por mucho que sea el tiempo que pase.
Puede que el recuerdo sea de un instante, de una acción, o de un olor. Hasta puede que no sean de importancia, pero que se mantienen contra viento y marea.

Estos son algunos de los mios, de los buenos y los malos.

- Con apenas 4 años, mi hermana diciendome en el patio "ve a la mama y dile que me de un gelocatil"

- Estar jugando en una alfombra con una muñeca que le faltaba una pierna.

- Arrancar trocitos del horreeeeeeeeeeeeeeendo estucado de la pared del salón.

- La fiebre y el sudor de cuando tuve una gripe a los 8 años.

- La primerva vez que compartí una lata de refresco. Fue un Acuarius de limón.

- Puñetazos en la mesa de roble.

- El primer beso de verdad. En la puerta del colegio.

- El olor que quedaba fuera después de llover cuando delante de mi casa solo habían campos y huertos.

- Un interminable y cálido abrazo en un portal.

- El primer viaje.... todo lo que puedo recordar de él, al menos

- A él. A ella. A él.

- Primero las risas. El nerviosismo que no duró mas que un "me estoy empezando a poner nerviosa", el dolor, y unos ojos claros mirándome fijamente.

- El día que me pude poner unos tacones sin sentirme ridícula.

- El primer tinte de pelo por realmente tener canas.

- El olor que tenía el bolso de mi hermana.


Todos, evidentemente tienen una graduación, son más importantes unos que otros, aunque.... os retaría a todos a que apostárais por uno.... y perderíais uno detrás de otro.


Hoy lo dejaré aquí, para que penseis en lo que habéis hecho. Buenas noches, y buena suerte.




(Imagen por `gnato : http://gnato.deviantart.com )

martes, 14 de julio de 2009

Buena soy yo para las tonterias

Y aqui me encuentro, como diría una amiga mía, encabronandome por momentos, y eso que no debería decirlo, porque representa que soy una señorita y no debería, no debería, no debería.... pues estoy ya harta de tanta tonteria. Es que no puedo más. Es que estoy harta de que me encasillen y encasillarme yo misma.
Que llevamos todos tanto tiempo rigiendo nuestras normas de conducta por esta maldita sociedad en la que vivimos que todo lo que se salga de lo convencional ya es motivo de burla o crítica.
Que no con esto pretendo excusar comportamientos que hayan resultado vergonzosos o fuera de madre.... ojo, para mi, no para los demás. Yo se muy bien donde está mi lugar en este mundo. Ahora solo falta que los demás lo acepten.
Que soy la antítesis del todo, que soy un mar de contradicciones, que no soy normal, ni quiero serlo.
Que siempre he sido la última estúpida de turno, queriendo ser alguien especial para alguna persona en el mundo, pero eso se ha acabado. Ahora se han acabado las tonterías.

Que soy un individuo único e incomparable en este mundo. Que nunca en la vida me van a poder comparar con nadie. Y que paso de esperar que alguien me lo diga.
Que no voy a ir mendigando cariño. Que yo merezco mucho más. Que no lo espero. Que vendrá, que estoy segura que vendrá. Que a personas mucho peores que yo les ha llegado... que es matemático, que tiene que serlo....

Que me he dado cuenta que como persona... soy muy solitaria, y que disfruto con mi soledad. Que tengo amigos, pocos, pero tengo. Pero tarde o temprano los acabaré aburriendo a todos, y que seré yo la que los deje, a todos... a todos... y que marcharé, y allí donde me encuentre encontraré buena gente. También ha de haberla.

Que no voy a tener miedo de quedarme sola. Que lo he estado durante mucho tiempo, y he crecido fuerte y decidida. Que no hará falta tener un apoyo en el futuro. Hay muchas, muchísimas personas en este mundo que creen que la pena no es menos pena por contársela a la gente. Que como miles de veces he dicho, cada uno tiene su cruz, y cada uno la lleva como puede.

Que mi vida seguirá siendo a escondidas, el fiel retrato de las canciones del maestro Sabina, llenas de alcohol, putas y desamor.
Qua ahí está el gran desencadenante de esta espiral de decadencia. Que yo me enamoré, puedo gritar a los cuatro vientos, a voz en grito y para que se enteren todos. Pero en silencio renegaré del corazón roto que quedó detrás. Que juré y perjuré como adolescente después de dar su primera calada al cigarro, que nunca jamás en la vida eso me iba a volver a pasar. Que una vez fue suficiente, y que ya no más.

Que los estereotipos de mujer fatal no van conmigo, pero para aquellos que no me importan demasiado me lo tiran a la cara. Que no soy tan impulsiva ni tan feliz como para acostarme con el primero que se presenta bien. Que tengo los pies en la tierra y a veces la cabeza en las nubes, pero que las cosas que pasan, ocurren por algo.

Que seguiré siendo una romántica empedernida que se emociona con escuchar canciones de amor. Una soñadora que rueda un videoclip cada vez que va con los cascos por la calle, que no hace falta que baile o haga una coreografía, que con su actitud ya lo borda. Que también seré la que se pierde al dar una vuelta a la manzana porque mi sentido de la orientación es nulo, pero que reiré con ello. Que yo te haré reir, aun cuando no te lo merezcas, porque soy así de idiota, y quiero que mi gente esté bien conmigo, aunque por dentro ... My make up may be flaking, but my smile still stays on.... the show must go on!!!

Que estoy haaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrrrrrrrta de darme contra paredes de hielo por querer mostrar mis sentimientos. Que lanzas caricias al viento y te devuelven bolas de nieve. Anda ya! Venga hombre con tanta toteria. No estoy aquí para convencer a nadie de absolutamente nada. Es más bien que ya me he hartado de tanta estupidez. Que no vale la pena. Que como dije en su momento, soy la persona más práctica del mundo. Y que cuando algo me hace daño, borrón y cuenta nueva.

Así pues y sin ánimo de ofender... buenas noches, y buena suerte.

lunes, 6 de julio de 2009

Siendo quien no debería ser

No se siquiera como comenzar. Antes escribía para alguien. Ahora ya no. Ahora ya tan solo me quedan pensamientos desordenados, y no se como organizarlos. Tampoco tengo ganas de hacerlo.
La gran mayoría de las veces pienso en mi misma como en una imagen. No soy una frase, ni un estado en el messenger, soy una imagen con una canción de fondo. Ahora, soy yo misma, sentada en una silla, mirando al cielo por la ventana, a ritmo de "Broken Strings".
Hace un rato, aunque estaba sola, estaba tirada en la cama, hablando con un amigo, arreglando el mundo, y luego hablamos de nuestros lios de faldas y las complicaciones que conllevan, y él me preguntaba "¿te enamorarás?" y yo le contestaba "no. me mataste. ¿cómo quieres que sienta algo otra vez?".
Una vez para mi ya fue suficiente. No quiero volver a pasar por eso. Debería ser más fuerte, más optimista y tener el valor de decir... que de los errores se aprende, que se hace uno más fuerte, que todo debería cambiar para bien. Pero ya no tengo ganas de mentirme más a mi misma.
Es cierto que de todo se sale, que de todo se aprende. Que seguramente todo vaya a salir bien. Pero de esta he salido con una cicatriz bien grande y que ya afea bastante mi pecho. No gracias, no más.

Es increible como esto me ha podido cambiar tanto. Un desengaño amoroso trajo consigo de la mano todo lo que más daño me podía hacer con él. Un desengaño con los amigos, una humillación en el trabajo, una pérdida en la familia, un doloroso sentimiento de culpa... una detrás de otra, allá donde más dolía. Y no había manera de salir. No había nadie con quien hablar. Las únicas personas con las que quería hablar, eran a la vez las que más quería y las que más odiaba. Porque eran los que más daño me habían hecho. Aunque la culpa no fuera suya realmente. La culpa fue mia por confiar demasiado en ellos. Por dejar que llegaran donde nadie había llegado. Por eso la culpa fue enteramente mía.

Y desde entonces, cambié. Poco a poco pero fui cambiando... al final, el muchachito del onion-trip va a tener razón, y últimamente sobreactúo, cuando en realidad soy mucho más seria de lo que... aparento... hay que ver... alguien que me "conoce" de hace un par de meses me ha calado perfectamente después de verme una sola vez, creo, seria.

Pues que sepas, mi querido muchachito que yo no era así. Yo era la inocencia (que no ingenuidad) y la felicidad personificadas. Era un pequeño pedacito de universo en paz con todo su alrededor, que, como todos, había tenido sus más y sus menos en la vida.
Pero ahora me paso el dia seria, sin ganas de hablar ni con la familia ni con los amigos... solo tengo ganas de estar sola con mis pensamientos. No es, ni mucho menos, que me sienta mal a todas horas, es simplemente que estoy reflexiva, apática como mucho.

Así que .... de momento solo me queda hacer unas cuantas dedicatorias:

- Lamento no reir tanto como antes cuando hablamos. Pero no hay manera, no puedo recuperar a la chica del bar. No puedo. Hay veces que eres el mejor amigo del mundo, hay días que me levanto y te odio, y no se por qué. Como dice la canción, hay veces que no se si tu recuerdo me hace bien o me hace mal. Hay días que es verdad, eres mi hermano, al que conozco tan bien y al que quiero más que a mi vida. Hay días que me irrita tan solo oír tu voz.... no sé, mi pequeño príncipe... espero que me puedas perdonar por no ser la que tu creías que era.

- Cariño.... mi cariño.... tu no eres mi cariño. Y lo sabes. Y yo no soy el tuyo. Estamos juntos porque estamos solos. Sabes que cuando tenemos a otros rondandonos nos olvidamos el uno del otro. Nos queremos y nos aguantamos por la fuerza del cariño, por los años que hemos pasado el uno con el otro. Se que soy tu relación más duradera, y tu eres la mía. Que te quiero, es verdad. Y que tu me quieres, es verdad. Pero que tu y yo sabemos, lo sentimos, que pronto acabará. Que tu irás por tu camino y yo por el mío. Que nos recordaremos. Que puede que nos echemos de menos. Pero nos conocemos.... nos conocemos muy bien.

- A los demás.... les diré lo que les tengo que decir en breve. Los más importantes están servidos.

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 5 de julio de 2009

Te lo permito, porque se que no lo harás

De echo, eso yo ya lo sabía. Yo ya sabía todas esas directrices que hemos de seguir para llegar a ser uno con la espiritualidad.
Pero no quiero llegar a hacerlo porque lo que he de emplear está muy lejos de lo que yo quiero de verdad.
No es el hecho de que yo quiera llegar a ser uno con el universo, ni siquiera el querer poder expresarme. Es solo que quiero encontrar el punto exacto donde mi pluma se secó, donde mi carboncillo dejó de imprimir mujeres hermosas.
Yo, lo único que siempre he desado es poder vivir mi vida en paz y tranquilidad, sin sobresaltos a media noche, ni lloros en voz baja.