Hacía mucho que no venía por aquí a escribir. Al principio porque tenía mucho trabajo y cuando llegaba a casa no tenía ningunas ganas de ponerme de nuevo en la pantalla de un ordenador (que esto no viene a nada, pero me estoy dando cuenta que escribo mucho más con los dedos de la mano derecha que con los de la izquierda. De hecho, a veces invado la parte izquierda del teclado con los dedos de la derecha.... cosas que pienso a veces)
Pues eso, que no tenía ganas de escribir. Luego porque estaba muy agobiada por el trabajo. No hay nada peor que tener una vida insulsa y encima un trabajo en el que no estás a gusto. Sales de casa asqueado y llegas al trabajo donde quieres vomitar.
Había veces que llegaba, y antes de que llegara mi compañera, me iba al almacén, y gritaba de una vez, hasta que se me acababa el aire. Supongo que era una manera de liberar tensión.
La verdad es que no me iba bien. Seguía agobiada. Pero llegaron las vacaciones. Pero espera, que ahora habrá algún iluminado que piense, ¿de que trabajas? Trabajo de agente de viajes (solo dios sabe por qué.... en que trágico momento me dio por estudiar turismo (no lo hagáis niños del futuro! no!!)) y vendrá el mismo iluminado y dirá: no te quejes, que para un par de meses que trabajáis en verano las agencias enseguida estáis agobiados. Pues a ese iluminado le voy a dar yo dos medallas: una por gilipollas y otra por si la pierde. Y no voy a decir mas del tema porque me caliento.
Que fue una época mala. Supongo que todo el mundo estaba así, agobiado por el trabajo, querían vacaciones, desconectar, e irse a la mierda. Por decirlo de alguna manera. Y los mandé a todos. Uno detrás de otro.
Un poco egoísta no? Pero sinceramente a estas alturas me da igual. Nadie me preguntó las razones por las que los mandé. Supongo que tampoco les importaría tanto. Me da la impresión, que para tres amigos mal contados que tengo, que no les importa mucho si los mando a la mierda. A mi si me importaría.... :S
Bueno, es igual ahora. ¿Sabes? No se por qué, me recuerdo a mi misma un poco al reverendo Lovejoy, de los Simpson. ¿Recuerdas ese capítulo (seguro que si) en que se explica como llegó a Springfield lleno de emoción y tenía siempre los ojos abiertos... y le agobiaron tanto que al final del capítulo los tenía medio cerrados, con esa expresión de pasotismo tan típica suya? Pues eso. Me veo a mi misma con esa expresión y pasando un poco del personal.
No se, cosas que pienso de vez en cuando.